Marina Vargas y las máscaras africanas
Por Carlos Jiménez. La exposición «Anonymus was a Woman» de Marina Vargas en la galería Fernando Pradilla de Madrid marca un cambio significativo en su carrera artística. Explora el tema de la violencia de género utilizando máscaras como símbolo, utilizándolas para garantizar el anonimato de mujeres que denuncian maltratos. Aunque sus máscaras son consideradas obras de arte destinadas a colecciones privadas y museos, Vargas asegura que quienes las adquieran también deben comprar una pieza que incluye el testimonio de una víctima de violencia de género, evitando que los compradores ignoren el mensaje político de su obra.

