
Pepe Carretero en su jardín.
Por Carlos Jiménez.
Con su exposición Alrededor de un jardín. Bodegones y flores Pepe Carretero ha dado una buena demostración de la capacidad de su pintura de avanzar, cambiar, modificarse manteniéndose sin embargo fiel a sí misma. En las etapas anteriores de su arte se unieron las imágenes homo eróticas con los retratos de la vida cotidiana en unos interiores domésticos que adivinábamos familiares, provincianos. En los cuadros que expuso en esta excelente muestra de su trabajo mas reciente. En la que mantiene la fidelidad a lo íntimo y a una paleta luminosa, en la que los colores se afirman sin jamás hacerse contradictorios y menos aún estridentes. Hay una cierta quietud a lo Morandi en su pintura. Pero la temática es distinta. Son bodegones y flores, captadas tanto en su estudio como en sus frecuentes residencias en el extranjero, sobre todo el luminoso sur de Italia. Tan intenso e inolvidable. El titulo le hacía plenamente justicia al montaje de la exposición. Porque el lugar central, protagónico de la misma la ocupada una tela magnifica, tanto por su gran tamaño como porque obligaba a fijarse detenidamente en los muchos elementos incluidos en el conjunto e invitaba, por lo tanto, tanto al ensimismamiento como al disfrute del milagro de la pintura. Enhorabuena, Pepe.

Pepe Carretero. Alrededor de un jardín. Bodegones y flores .
Real Jardín Botánico, CSIC. Plaza de Murillo, 2. Madrid.

