
FRANCESCA POZA. EL PAPEL COMO MATERIA Y EL HILO COMO SÍMBOLO
Por Ramon Casalé Soler
“La mente es como un tapiz ricamente tejido en el que los colores son dados por la experiencia de los sentimientos y el diseño de las operaciones del intelecto”
Carson McCullers
“Hablo sobre el papel como hablo con el primero que encuentro”
Michel De Montaigne
Francesca Poza: una artista singular
En el Museo Monjo de Vilassar de Mar, localidad cercana a Barcelona, se está llevando a cabo la exposición Soy vertical, pero preferiría ser horizontal de la artista Francesca Poza (Mataró, Barcelona, 1965). Se trata de un conjunto de obras de los últimos tres años, en el que se percibe su interés por dos materiales, que no suelen ser empleados por la mayoría de artistas, como son el papel y el tejido. En el caso del papel se suele utilizar habitualmente de soporte, pero para ella es un elemento fundamental para desarrollar sus creaciones.
Si tuviéramos que incluirla en un “ismo” concreto nos decantaríamos por el arte conceptual, ya que su obra refleja perfectamente sus pensamientos y reflexiones a través de la palabra escrita, tanto si se mueve alrededor de la escultura como de la instalación o el grabado.
La veintena de piezas que configuran la exposición muestran su ideario creativo, que se basa en el mundo literario, ya que sus composiciones se erigen a partir de recortar las hojas de un libro y luego coserlas para darles una nueva vida. Se trata de un proceso muy lento y elaborado, debido a que cada trozo de papel lo va cortando con mucho cuidado al ser un material muy frágil.
Los textos que aparecen tienen su origen en libros que ha leído y que le han causado una grata impresión –muchos de los títulos de las obras provienen de ellos-, pero también hay otros que le han regalado y que están escritos en varios idiomas como, por ejemplo, el japonés, y aunque no los entienda le han explicado su contenido. Los libros elegidos proceden del terreno literario, histórico y poético, aunque en realidad lo que verdaderamente le apasiona son las palabras, provengan de donde provengan. De hecho, la idea principal reside en rescatar el pasado para ofrecerle una nueva vida. Precisamente el poeta visual Joan Brossa señalaba que “acepto el pasado por el hecho de que me ha puesto en el presente”.

Vista de la sala.
Reflexiones sobre el arte: “Escribir y tejer tu vida”
Francesca Poza se formó en Diseño Gráfico en la Escuela Massana de Barcelona, aunque realmente no ha llegado a ejercer de diseñadora. Ha realizado diversos cursos de arte en la Facultad de Bellas Artes de la misma ciudad, además de haber frecuentado talleres y centros artísticos que le han servido para conocer disciplinas tan diferentes como son la pintura, el grabado, la forja, los moldes de silicona y resina, el tapiz y el fieltro. Como docente ha ejercido de profesora en el taller de la grabadora Roser Sales y actualmente lo hace en su propio taller situado cerca del Museo Picasso.
Su primera exposición individual tuvo lugar en su ciudad natal en 1985. Actualmente su obra se exhibe en diversas galerías españolas y en Portugal. Suele participar en ferias internacionales caso de Lisbon Art, Estampa y Art Madrid, FIG Bilbao, Amsterdam, Berlín, Strasbourg , Vienna e Istambul, entre otras. Asimismo, ha obtenido diversos reconocimientos y premios en su larga trayectoria artística, siendo el más antiguo el Primer Premio de Grabado del Gran Salón Internacional de Artes Plásticas de Sant Andreu de Llavaneres, Barcelona, en 1989 y el más reciente el Premio BBVA FIG Bilbao, representando a Pigment Gallery, en 2024. En medio, merecen destacarse los primeros premios de Vermuts Miró de Barcelona y el de libro de artista en el Festival libro de artista Hospitalet.
Desde sus inicios su trabajo se ha decantado por utilizar el papel de Hahnenmühle –se trata de un papel elaborado a partir de fibras vegetales dedicado completamente al mundo artístico-, la tarlatana –tejido de algodón mezclado con poliéster que se emplea para limpiar o quitar el material excedente de las planchas- y algunos materiales vinculados al grabado. Cuando utiliza el grabado en sus composiciones, lo hace a través del relieve, el gofrado, la xilografía y el linóleum.

Francesca Poza. Bablametro. 2022.
En conjunto, en sus obras predomina el color blanco, sinónimo de pureza y pulcritud, aportando aspectos que hoy en día son esenciales en el terreno del espectador como son el silencio, la serenidad y la paz espiritual que provoca cada una de sus creaciones. La luz y la claridad que emergen en todas ellas dan la sensación de esperanza e ilusión, aunque algunos de los títulos de las piezas no lo parezcan.
Todas las piezas de la exposición son ejemplares únicos, incluyendo la obra gráfica y la escultura. Los tres grabados que se exhiben están impresos sobre papel hahnemühle, empleando en la misma pieza diferentes técnicas de impresión: relieve, gofrado y xilografía, como, por ejemplo ocurre, en Anonymous y Ausencia, ambas de 2022. En cambio, en El silencio,2022, sustituye la xilografía por el linóleo. Precisamente Anonymous es la única obra en la que aparece la figura humana, pero solamente se aprecia su silueta. Para la artista se trata de “un grupo de gente que todos los días van caminando. Están unidos y son una especie de almas anónimas”.
Las esculturas tienen como elementos centrales el papel y el tejido. En el caso de Segunda mirada, 2025 existen dos versiones en las que ha trabajado con tres materiales: papel, libros y cemento, con la particularidad de que las páginas del libro están enrolladas o plegadas formando círculos que dan la sensación de movimiento, pero a la vez denotan la existencia de un determinado equilibrio compositivo. En Segunda piel, 2025 los protagonistas son el tejido, el tapiz y los materiales mixtos. De hecho, es una pieza bien diferente de las mencionadas anteriormente, ya que el espacio vacío ocupa una parte importante de la obra, tanto por la levedad de los materiales empleados como por su disposición en el espacio.

Francesca Poza. Ausencia. 2022.
Hay otras obras como son Poema sin acabar, 2024, donde ha usado poemas de Joan Salvat-Papasseit y Bartomeu Rosselló-Porcel en la que da forma a un cántaro. Se trata de una escultura creada expresamente para la exposición del Museu del Càntir de Argentona, localidad cercana a Vilassar de Mar, que hizo en 2024, o bien, Babel 4, 2025, de la serie Literatura sin Lectura, que se exhibe colgada como si se tratara de un cuadro, pero en realidad tiene forma de nido y que hace referencia a la obra de Jorge Luís Borges, La biblioteca de papel. Por ello Francesca Poza “rechaza la idea que algunas de las obras no tengan sentido, es posible que las palabras ya existan y guarden secretos”. Otra pieza relacionada es Babel 3, 2025, también tejida con papel de libro y dispuesta verticalmente.
Respecto al resto de las obras que se exhiben en el museo destacan Desmontando a Bécquer, Rimas y Leyendas completas, que son cuatro piezas independientes. Se trata de una interpretación personal de su lectura. Están dispuestas en forma de tubo que se va desplegando por la peana y que puede mostrase de diferentes maneras.
Posiblemente la pieza más espectacular por sus dimensiones es Cuentos de Canterbury, obra literaria medieval del poeta, diplomático y filósofo inglés Geoffrey Chaucer, también de la serie Lectura sin Lectura, ya que mide 230×180 cm. Está elaborada solamente con papel de libro y creando una tela. Para la artista significa que “la vida es un viaje donde todo se va transformando, en esta gran metáfora del peregrinaje, temas que aun podemos relacionarlos con nuestro mundo moderno, convirtiéndolo en historias verdaderamente atemporales”.

Francesca Poza. Soy vertical, pero preferiría ser horizontal, 2025 .
En Momentos de lucidez y Borrador del olvido, ambos de 2022, incorpora un conjunto de palabras de color rojo y negro escritas en bolígrafo de manera aleatoria al lado de los trocitos de papel que componen toda la obra. En ellas la artista no se ha basado en un libro de autor conocido o desconocido, sino que lo que aparece en el tapiz son los pensamientos y reflexiones de la propia artista.
En El vuelo de las grullas (2023), basado en la novela Kamako, País de nieve del japonés Yasunari Kawabata, Premio Nobel de Literatura en el año 1968, y que al que años atrás la galería valenciana Alba Cabrera le dedicó una exposición individual. Para Poza significa la idea de silencio, de estar solo, pero también es una historia de amor, aunque “solamente lo intuyes (…) Son dos amigos que conversan de manera poética”.
En conjunto la exposición Soy vertical, pero preferiría ser horizontal refleja fielmente la manera de trabajar de una artista singular y cercana al arte conceptual, aunque ella no se siente identificada por ninguna tendencia, sino que simplemente se ve como una artista contemporánea que esculpe, graba y teje, creando volúmenes y empleando siempre los mismos materiales en sus obras. De hecho, su idea es “poetizar la materia, conseguir que lo frágil nos hable y lo más rígido nos transporte, en pocas palabras: el papel como materia y el hilo como símbolo”.
Hasta el 1 de març de 2026
FRANCESCA POZA. LA POÈTICA DEL SILENCI I DE LA REFLEXIÓ.
Museo Monjo
Camí Ral, 30. 08340 VILASSAR DE MAR
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