
Imágenes, cortesía de la Autoridad Portuaria de Santander.
Victoria Civera. Punctum imaginario
Por Miriam Callejo
Avanzar por Punctum imaginario no solo es adentrarnos físicamente en las cuatro décadas de creación, sino también metafóricamente en la mente, en el ser, de Victoria Civera. A través de esta exposición en Nave Sotoliva, la artista valenciana nos adentra en su obra que es, en definitiva, parte de su vida, y de la vida de muchas mujeres, pues la perspectiva de género es fácilmente identificable en cualquiera de sus piezas expuestas. Se rebela elegantemente contra el sistema patriarcal, muchas veces a través, precisamente, de objetos y técnicas que son identificables con la mujer, los cuidados y el hogar (el uso de telas y la costura, la limpieza, los alfileres, vocabulario, etc.). No en vano, una de las obras de mayor fuerza significativa es, precisamente, Sudario, una pieza que aúna lo anterior: la artista cose en tela palabras empleadas como insultos a la mujer en diversos idiomas, en la que participan distintas manos además de la suya, pero que toda mujer ha recibido en algún momento de su vida. Una pieza colaborativa de catarsis propia de un momento, los años 90, en los que ser una mujer española -hispana- en Nueva York significaba ser, además, objeto de racismo sin ambages.

Imágenes, cortesía de la Autoridad Portuaria de Santander.
Hay, de forma permanente, una congratulación con el espectador, un aspecto íntimo que comparte con quien observa su obra, incorporándolo a esa experiencia. La artista comparte su punto de vista en sus vídeos, aspectos tan privados como las vistas desde sus casas de Nueva York -la calle, la gente manifestándose pacíficamente bajo su ventana durante el confinamiento- y Saro, en Cantabria -a través de la videoinstalación Nieve en Saro-. Este primer vídeo titulado Torre N.Y. En blanco y negro, confinamiento, además, está acompañado por una torre blanca de fieltro, reflejando el aislamiento y la profilaxis imperante durante la pandemia. También, el observador se sitúa literalmente en la mirada de Civera a través de las imágenes del interior de su ojo que se pueden ver asomándose a los vídeos de la obra más táctil de la exposición: Sofá luna. La obra principal, de gran carga conceptual y personal, Sketches para soñador de islas no es sino su “palacio mental”, materializando ese lugar de la imaginación en el que se organizan todas las ideas y recuerdos que se desean retener para tener un acceso ordenado a ellos. Una instalación que hay que recorrer en su totalidad, detenerse en los detalles, que son numerosos, y reflexionar en ellos.

Imágenes, cortesía de la Autoridad Portuaria de Santander.
Con este conjunto de obras en la Nave Sotoliva de Santander, Civera nos “toca”, de un modo u otro, con su obra, tal y como anticipa desde el título de la exposición, el punctum, concepto que Roland Barthes empleó para definir aquello que funciona como generador de emociones.
Victoria Civera
Punctum imaginario
Nave Sotoliva. Santander
13 julio-6 octubre 2024

