
Alejandro Mañas. El murmullo de la noche
Hasta el 7 de noviembre de 2026
Fundación La Posta
C/ del Pintor Fillol, 2, Ciutat Vella, Valencia
Comisario Álvaro de los Ángeles
A través de instalaciones, fotografía, cerámica y escultura, Mañas nos invita a sumergirnos en un mundo lleno de resonancias simbólicas y místicas que giran en torno al silencio, la introspección, la materia y la búsqueda de lo que a menudo permanece oculto. Sus obras colocan al espectador frente a elementos cotidianos y naturales —como el agua, el humo, la piedra, el cuerpo o el color negro— que se convierten en presencias alegóricas, capaces de despertar una reflexión sobre el tránsito, la contemplación, la fragilidad y la conexión entre lo visible y lo invisible.
Como señala el comisario Álvaro de los Ángeles, «Alejandro Mañas se mueve en un ámbito de estudio y expresión que refleja una búsqueda interior, simbólica en sus fundamentos y alegórica en sus resultados». En El murmullo de la noche, las obras se basan en una «concisión referencial», enfocándose en un solo elemento, gesto o acción, lo que abre un espacio de significados donde el público es invitado a detenerse, observar y escuchar.
La exposición establece un diálogo con la tradición mística relacionada con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, como un espacio de exploración personal, poética y contemporánea. En este marco se encuentra la pieza Materia negra I (solo pende una), una de las obras destacadas de la muestra, que establece un diálogo con un grabado dedicado a Santa Teresa de Jesús, datado alrededor de 1686.
El negro juega un papel fundamental en todo el recorrido de la exposición como una materia densa y misteriosa. Como se menciona en el proyecto, «el negro, lejos de ser solo símbolo de ausencia, adquiere el espesor de lo sagrado; es materia, es misterio, es la «noche oscura del alma»». Esta esencia se refleja en las esculturas de cerámica, las piezas suspendidas y las imágenes fotográficas que forman parte de la muestra.
Las instalaciones fomentan procesos de circulación, condensación y transformación a través de la presencia del agua, el vapor y el humo. Estos elementos crean un paisaje de ritmos pausados, donde los objetos y los cuerpos actúan como puentes entre lo tangible y lo etéreo. La fotografía, por su parte, captura acciones que giran en torno a la respiración, el gesto y la presencia física, convirtiéndose en un espacio de conocimiento y tránsito.
Según el comisario, las obras de Mañas «generan un espacio alrededor» y «concilian un silencio» que permite apreciar sus sutiles transformaciones. El murmullo de la noche sugiere un recorrido que oscila entre la tensión y la calma, la gravedad y la suspensión, lo mineral y lo aéreo; una invitación a sumergirse en el tiempo pausado de la contemplación.
Con motivo de la exposición, el 22 de octubre a las 19:00 horas, Alejandro Mañas y Álvaro de los Ángeles llevarán a cabo un conversatorio abierto al público en la Fundación La Posta, brindando la oportunidad de profundizar en las claves conceptuales, materiales y formales del proyecto.

