
Isabel Matoses. La imagen recuperada: El redescubrimiento de una pionera de la fotografía experimental en España
Del 8 de julio hasta el 6 de septiembre de 2026
Museo Lázaro Galdiano
C/Serrano 122. Madrid
Comisaria Begoña Torres
El Museo Lázaro Galdiano presenta hasta el 6 de septiembre una exposición que marca un antes y un después en la recuperación de la memoria artística de España: «Isabel Matoses. La imagen recuperada». Por primera vez en más de cuarenta años, se reúne la obra de esta fotógrafa madrileña (1930-1985), una figura clave en la fotografía experimental española que, a pesar de su importancia durante su vida, fue injustamente olvidada.
Bajo la comisaría de Begoña Torres, la muestra reúne más de setenta imágenes que ayudan a completar una narrativa que había quedado inconclusa y a replantear las interpretaciones tradicionales de la fotografía en nuestro país. La exposición, que viene acompañada del libro-catálogo «Elaboraciones fotográficas (1969-1985)», se distribuye por la Sala Pórtico, la Galería y el Arte Invitado del museo, ofreciendo un recorrido completo por la trayectoria de una artista que fue maestra para toda una generación de fotógrafos.
Matoses, que se graduó en Derecho y Periodismo, se formó en Roma en 1969, donde desarrolló una técnica versátil que abarcaba desde el retrato hasta la fotografía industrial. Su obra, influenciada por el neorrealismo poético de los barrios romanos, pronto evolucionó hacia una visión más avanzada de la fotografía como una forma de arte única, intervenida y abierta a múltiples interpretaciones. Esta perspectiva la llevó a afirmar en 1982: «Defiendo un papel para este arte similar al que posee la pintura».
En 1973, estableció su estudio en la Plaza del Alamillo de Madrid, un espacio vanguardista donde, ante la falta de escuelas de fotografía, creó su propia academia. Allí no solo enseñaba a tomar fotos, sino a reflexionar sobre ellas, dando origen al Grupo Alamillo, una comunidad creativa que fue clave para la renovación del lenguaje fotográfico español. Paradójicamente, aunque fue reconocida institucionalmente en vida y retrató a figuras como Bergamín, Cela, Alberti o Adolfo Suárez, su obra desapareció del canon fotográfico español tras su muerte.
El trabajo de Matoses se caracteriza por su uso intensivo de técnicas de laboratorio: solarización, efectos de bajorrelieve, sobreimpresión, dobles exposiciones, virados, desenfoques y manipulaciones de negativos, lo que convierte el proceso fotográfico en una parte fundamental de su creación. Su inclinación por el blanco y negro, en una época en la que el color se consideraba el símbolo de la modernidad, reflejaba su creencia de que «en el claroscuro reside una fuerza mayor, una capacidad más profunda para expresar lo invisible y lo inconsciente».
La exposición ofrece la oportunidad de explorar su reinterpretación solarizada de «El Aquelarre» de Goya y su «Disparate Desordenado», obras que establecen un diálogo con la colección del museo. Las fotografías de Matoses transmiten una sensación de movimiento, vibración e inestabilidad perceptiva, invitando al espectador a participar activamente y transformando cada imagen en una historia abierta.
«Descubrir lo que está latente» podría resumir tanto la obra de Matoses como su labor docente, que continuaron sus ayudantes hasta 1987. Esta exposición y su catálogo rinden homenaje a una artista que vio la fotografía como una forma de revelar lo invisible, buscando la belleza que se oculta en toda manifestación artística.

