
Luna Bengoechea, In God We Trust, 2026. Granos de arroz y lentejas. 300 x 50 cm
Marco Alom, Luna Bengoechea, Laura Mesa, PaulaValdeón y Victoria Valiente. De la tierra al asfalto
Del 19 de junio al 1 agosto de 2026
Galería ARTIZAR
C/ Doctor Fourquet 6. Local derecho. 28012 Madrid
Comisaria, Inés Alonso Jarabo
La exposición «De la tierra al asfalto», con las obras de Marco Alom, Luna Bengoechea, Laura Mesa, Paula Valdeón y Victoria Valiente, nos invita a reflexionar profundamente sobre nuestra conexión con la realidad en estos tiempos de crisis ecológica y simulacro cultural. En una era donde el Antropoceno redefine nuestra existencia, estos cinco artistas canarios nos desafían a cuestionar, desde diferentes ángulos, qué es realmente real en nuestra vida cotidiana.
La muestra parte de una premisa inquietante: las grandes ciudades, que desde los inicios de la civilización han sido el corazón del pensamiento, han dejado de ser espacios propicios para la filosofía. La urgencia, la inmediatez y la lógica del rendimiento nos han alejado de la reflexión profunda. Hemos adaptado el entorno a nuestras necesidades superfluas, y ahora somos nosotros quienes debemos ajustarnos a un sistema de metas inalcanzables, transitando de la tierra al asfalto en un intento de encontrar nuestro lugar en el mundo que hemos construido.
Marco Alom inicia el recorrido con un impresionante dibujo donde flamencos y cocodrilos simbolizan el caos primigenio y el surgimiento de la luz. Su obra nos recuerda que el ser humano siempre ha creado fábulas para dar sentido a lo desconocido, construyendo con el lenguaje una realidad que a menudo escapa a nuestra comprensión. La dicotomía entre luz y oscuridad, caos y calma, se presenta como conceptos que dependen el uno del otro, en un mundo repleto de contradicciones que insistimos en tratar de entender.
Laura Mesa aborda esta misma dualidad desde una perspectiva completamente diferente. Su serie «Apoyo y Fragmentos» explora visualmente las tensiones que vivimos a diario, haciendo que la fuerza se sienta frágil y la tensión vulnerable. Al descomponer conceptos para darles un nuevo significado, Mesa nos muestra cómo el apoyo, la vulnerabilidad y el cuerpo se sustentan en la fragilidad de lo que puede fallar, estableciendo un diálogo entre lo sólido y lo efímero.
Victoria Valiente nos lleva a un viaje sensorial donde el agua se convierte en la estrella. Inspirada por Heráclito, captura la fugacidad de mares y océanos en el papel, creando una analogía entre el agua y la vida: nunca nos bañamos dos veces en el mismo río, porque ni el río ni nosotros somos los mismos. En un mundo donde el cambio es la única constante, buscamos la representación de la naturaleza para sentirla más cerca, en un simulacro que a menudo resulta más auténtico que la propia realidad.
Por su parte, Paula Valdeón se inspira en esa ficción de la naturaleza que llevamos a las ciudades, utilizando patrones urbanos como material para regresar a lo orgánico. Su obra refleja cómo asimilamos la naturaleza ficticia que habitamos, donde la memoria y la estética se entrelazan para construir una realidad única.
Finalmente, Luna Bengoechea nos sorprende con dibujos que, al ser iluminados con luz UV, revelan alteraciones genéticas invisibles en frutas que parecen naturales. Su trabajo denuncia la explotación silenciosa de la tierra y las repercusiones de la producción industrial, culminando en la instalación IN GOD WE TRUST, que pone en tela de juicio la especulación sobre los recursos naturales.
La exposición nos enfrenta a una pregunta fundamental: en un mundo físicamente alterado y conceptualmente moldeado, ¿qué es realmente real en nuestra realidad? La gran simulación posmoderna que nos llevó del campo a la ciudad ahora nos hace anhelar un regreso. De la tierra al asfalto, nos acerca a esa naturaleza perdida, intentando traer un poco de realidad a la vida cosmopolita.

