
EL AROMA ES EL FRUTO. 2025. 130×195. Acrílico-lienzo
Jesús Zurita. Vez
Del 26 de marzo al 30 de mayo
Galería Artizar
Calle del Dr. Fourquet, 6, Madrid
Este proyecto nace de una pregunta esencial: ¿qué sucede cuando decidimos no escapar del miedo, sino enfrentarnos a lo que nos desconcierta? En lugar de ver el miedo como una emoción que nos paraliza, Zurita lo interpreta como una puerta hacia el conocimiento. La exposición se centra en ese momento exacto en que, en vez de apartar la mirada, nos atrevemos a explorar, transformando la inquietud inicial en una curiosidad activa. Una imagen clave de la muestra es la de un niño o una niña que, bajo la manta en la oscuridad de la noche, se atreve a mirar: no es solo un recuerdo literal de la infancia, sino una metáfora del origen de nuestra capacidad de asombro, cuando lo desconocido deja de ser una amenaza y se convierte en un objeto de atención.
A partir de esta idea, la obra de Jesús Zurita se estructura en torno a tres visiones interconectadas: el bosque, la espesura y el cuerpo. El bosque se presenta como un territorio simbólico donde se reflejan las tensiones entre lo humano y lo desconocido; es el límite de lo civilizado, un lugar sin horizonte donde las reglas cotidianas se desvanecen y la razón pierde su lógica. Dentro de ese bosque, la espesura —la densidad de la vegetación— se convierte en una imagen de una pérdida temporal de la identidad: el sujeto deja de estar en el centro y se fusiona con un vasto sistema orgánico, desdibujando las jerarquías. En este mismo contexto, el cuerpo aparece, pero no como una posesión individual, sino como un elemento más dentro de un entramado vital compartido por lo animal y lo vegetal. Los procesos orgánicos —circulación, crecimiento, transformación— se conectan así con los ciclos de la naturaleza, disolviendo la frontera entre el interior del ser y su entorno.
Las obras reunidas en Vez no cuentan historias de manera convencional; más bien, funcionan como mandalas que nos invitan a la meditación. Se presentan como escenas virtuales, suspendidas en el tiempo, justo antes de que una narrativa comience a desarrollarse. Jesús Zurita, originario de Ceuta y residente en Granada desde 1974, navega entre la figuración paisajista y la abstracción narrativa. Su trabajo, influenciado por el minimalismo y los sistemas gráficos del cómic, da vida a lienzos e instalaciones murales donde el dibujo, con su trazo simple y preciso, junto con la tinta y el pincel, crean una densa vegetación que envuelve al espectador. En su estilo personal, se entrelazan lo orgánico, lo viscoso y la geometría, generando espacios oníricos donde reina un silencio casi espectral, un profundo respeto por las profundidades del bosque. En definitiva, Vez nos invita a replantear el miedo no como un obstáculo, sino como un punto de partida; una iluminación que surge cuando aceptamos vivir en la incertidumbre.

