
Laura Torrado. Museo Esteban Vicente. Segovia. Comisaria: Alicia Chillida
El título de la exposición alude al vocablo griego οὐροβόρος (que se muerde la cola). Ouroboros es la serpiente, símbolo de la regeneración constante que hace referencia a la naturaleza del tiempo cíclico de la vida, a la eternidad. Una iconografía que atraviesa la obra de Laura Torrado (LT) en la circularidad de Autorretrato (Ouroboros), 2015, o en Sin título (Sacerdotisa I, II), 1994-2025, donde los cuernos remiten a la luna o a las diosas del destino, sus moradoras. Y a la serpiente, cuya piel muda como la sombra de la luna creciente, renace como ella y comparte sus poderes de renovación. Son epifanías de los poderes autodestructivos y regeneradores de la vida. Su autora afirma que “son imágenes arquetípicas impregnadas de una carga simbólica”.

