
Picasso. Raíces bíblicas
Paloma Alarcó. Picasso. Raíces bíblicas. Editorial: Turner
Por Carlos Jiménez
La Iglesia católica ha decido renovar su compromiso con el arte, incorporando a su venerable legado, el arte contemporáneo. La inauguración en 2013 del pabellón del Vaticano en la Bienal de Venecia fue una prueba de la firmeza de dicha apertura que en esta temporada artística, ha sido corroborada en España por la instalación en la Torre Mocha de la catedral de Salamanca de Lumen Spiralis, una obra magnífica de Esther Pizarro Studio. Y por la inauguración, el pasado 3 de marzo, en la Sala Beato Valentín Palencia de la catedral de Burgos, de la exposición Picasso. Raíces Bíblicas, que desafía la leyenda de una oposición irreconciliable entre el Picasso revolucionario del arte y la Iglesia católica, siempre tan prudente y conservadora.

Para acompañar y contextualizar esta exposición la editorial Turner ha editado un bello catálogo que incluye la reproducción de las obras expuesta, declaraciones de las autoridades políticas y eclesiásticas concernidas, un prefacio de Bernard Ruiz-Picasso, una introducción de Mario Iceta Gavicagogeascoa y Picasso. Raíces bíblicas y transgresión artística, un texto de Paloma Alarcó, comisaria de esta notable muestra. Ella lo encabeza poniéndose en el lugar de quienes no entienden por qué se expone a Picasso en una de las catedrales más importantes de España y logro mayúsculo del arte cristiano de todas las épocas. Para luego exponer las razones por las que tiene mucho sentido esta exposición. Entre ellas destaca la formación católica del pintor malagueño, su permanente búsqueda de motivos de inspiración y fuentes de sabiduría en el pasado.

Afirma que Picasso: “Estableció los fundamentos de su creación y configuró su identidad como artista moderno combinando el afán de llevar el arte más allá de los limites de su tiempo con una permanente tensión con la tradición. Sentía igual pasión por inventar nuevas fórmulas que por recuperar las formas arcaicas, más que otros artistas coetáneos, buscó un punto de anclaje en la historia. Su transgresión vanguardista se compagina con una continuada apropiación de las fuentes del arte occidental y con la usurpación de los mitos y ritos del Mediterráneo grecorromano o de la herencia sacramental de las narraciones de la Biblia. La iconofagia de Picasso se inicia en su temprana juventud y sus mas de siete décadas de creación artística estarán determinadas por un apetito desmedido por devorar el pasado y restituirlo a través de su impulso creativo”
El libro presenta a continuación los seis capítulos que articularon la exposición, cada uno con sus respectivas imágenes y sus correspondientes comentarios. Educación religiosa, Maternidad, Vanitas, Gólgota, Vera Icon y Esperanza.


