
Joan Fontcuberta. Háptica
Del 17 de marzo hasta el 19 de julio
Centro Cultural Fundación Unicaja
Avenida de la Palmera, 45, Sevilla
Comisario, Sema D’Acosta
La Fundación Unicaja de Sevilla está albergando en su Centro Cultural Fundación Unicaja de Sevilla, la exposición «Háptica«, del fotógrafo Joan Fontcuberta, comisariada por Sema D’Acosta. En total, la exposición presenta 55 obras que pertenecen a cinco series distintas del artista barcelonés, ofreciendo un recorrido por su trabajo más reciente y su singular enfoque hacia la fotografía contemporánea. El título «Háptica» hace alusión a lo que se puede sentir a través del tacto, y precisamente esa dimensión táctil y material de la imagen es el hilo conductor de la propuesta. En un mundo digital donde la fotografía tiende a desmaterializarse y a circular como un simple algoritmo sin un soporte físico, Fontcuberta nos invita a recuperar la fisicidad, la textura y el deterioro como formas de revalorizar la imagen como objeto, en contraposición al flujo constante de lo visual en pantallas y redes sociales. Así, las fotografías se presentan fragmentadas, erosionadas y manipuladas, adquiriendo una nueva presencia que las acerca a la pintura y la escultura.
El comisario Sema D’Acosta, nos invita a reflexionar en esta exposición sobre la relevancia de la materia y el soporte como elementos fundamentales de la imagen. Más allá de su papel representativo, aquí la fotografía se presenta como un objeto con su propia historia, marcado por el paso del tiempo, el desgaste y las transformaciones que ponen de manifiesto su dimensión tanto física como simbólica. A través de la exploración de texturas, huellas y procesos de deterioro, Fontcuberta investiga la esencia de la fotografía y se cuestiona de qué están realmente hechas las imágenes, ofreciendo una perspectiva que trasciende la simple narración documental para adentrarse en su estructura material y conceptual. Esta edición sevillana de «Háptica» presenta por primera vez en España la serie «Élevage de Poussière» (2022-2024), que ya se había exhibido en Venecia, donde el artista retrata documentos de los archivos nacionales italianos a través de un microscopio electrónico.
La exposición se completa con una docena de imágenes del proyecto «Dermis» (2018), que se centra en el paso del tiempo y la memoria a través del uso del grafoscopio del Museo del Prado. También incluye las series «Acheronta Movebo» (2016), «Trauma» (2015-2022) y «Gastropoda» (2009-2016). En «Trauma», Fontcuberta se adentra en fotografías encontradas que han sufrido un deterioro notable, ya sea por estar emulsionadas, corroídas o incluso devoradas por hongos. Estas imágenes parecen estar en un estado de agonía, como si fueran cuerpos vivos, y funcionan como una poderosa metáfora de la memoria y su inevitable decadencia. La exposición invita al espectador a detenerse y reflexionar sobre la vida, la memoria y la inevitable descomposición tanto de las imágenes como de la existencia humana, especialmente en un mundo donde el consumo de imágenes es tan acelerado en la era digital. Con más de cinco décadas de trayectoria y un enfoque diverso como docente, ensayista y comisario, Fontcuberta ha presentado exposiciones individuales en instituciones de renombre como el Museum of Modern Art de Nueva York y el Science Museum de Londres, y su obra forma parte de las colecciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

