
María Vallina. Foto, cortesía del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
María Vallina. Silencio roto para un encuentro en los límites habitables
Esta performance forma parte de la quinta edición del ciclo «Visión y presencia«, una iniciativa anual que, desde 2022, reúne a mujeres artistas tanto nacionales como internacionales para abordar, desde una perspectiva feminista, temas sociales como el colonialismo, la memoria histórica y las conexiones entre mujeres. La participación de María Vallina es posible gracias a un nuevo acuerdo de colaboración entre el museo madrileño y el LABoral Centro de Arte y Creación Industrial de Gijón, una alianza estratégica destinada a promover y dar visibilidad a la creación contemporánea asturiana en el circuito nacional.
La acción de Vallina surge de un diálogo directo con la colección permanente del museo, en particular con la obra Columnas de Hércules del pintor Morris Louis. A partir de esta referencia, la artista investigó las limitaciones y los silencios que suelen estar presentes en los espacios museísticos, enfocando su atención y la del público en elementos arquitectónicos como muros y ventanas. Para ello, utiliza materiales cotidianos y textiles como papel, lana y agujas de tejer, herramientas que le permitien abrir una brecha subversiva y habitar de manera crítica las fronteras físicas y conceptuales del recinto. La performance, invita a los asistentes a experimentar formas alternativas de relacionarse con el entorno, transformando la observación en una experiencia auditiva y sensorial más rica.
La inclusión de María Vallina en este ciclo no es el resultado directo de una política institucional de creación de redes. El acuerdo, firmado por la consejera de Cultura del Principado de Asturias y el director del Thyssen, estará vigente hasta 2028 y establece un intercambio: mientras artistas asturianas presentan su trabajo en Madrid, el Thyssen propone a su vez a tres artistas para que actúen en el centro LABoral a lo largo del año. Este modelo de colaboración fue destacado por la propia directora del centro asturiano y comisaria del ciclo, Semíramis González, como un paso fundamental para tejer alianzas entre instituciones y poner en valor la creación local en un contexto más amplio.
La performance de María Vallina representa, un doble significado. Por un lado, es una pieza artística autónoma que cuestiona los límites espaciales y sonoros del museo. Por otro, se erige en un símbolo de una colaboración cultural más amplia, que busca descentralizar la programación y ofrecer nuevas plataformas a creadoras. De esta forma, «Silencio roto para un encuentro en los límites habitables» consolida el ciclo «Visión y presencia» como un foro para la reflexión y la práctica artística contemporánea en España.
21 de enero de 2026
Hall del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Madrid

