
Monte Coronado: Un manifiesto artístico por el paisaje olvidado
Resistencia cultural frente a un modelo de ciudad
Por María Sánchez Larsson
En un momento en que Málaga está en plena discusión sobre su modelo de ciudad, especialmente con proyectos de gran impacto como los que impulsa la Junta del Puerto, la exposición “Monte Coronado: caso a estudio de tercer paisaje” se presenta como un contrapunto necesario y reflexivo. Esta muestra colectiva, que se inauguró el pasado 26 de diciembre en la Galería Isabel Hurley, va más allá de ser solo un evento expositivo; se convierte en un manifiesto artístico y una herramienta de investigación crítica sobre el paisaje periurbano como zona de transición entre la ciudad y el campo. La exposición es el resultado tangible del proyecto de investigación “El paisaje como construcción social”, liderado por el profesor y comisario Jesús Marín Clavijo, y aprobado dentro del II Plan Propio de Investigación de la Universidad de Málaga. La propuesta, en su mayoría desarrollada por miembros del grupo de investigación Arte, Paisaje e Innovación (ARPA) HUM-1083, surge de una preocupación compartida: poner de manifiesto las ausencias en el estudio y la valoración de ciertas áreas de la ciudad. En un contexto de creciente turistificación y transformaciones urbanas que priorizan la novedad sobre la esencia, la exposición defiende el valor patrimonial, social y perceptivo de Monte Coronado, una colina emblemática que, a pesar de ser parte del imaginario colectivo malagueño, ha quedado relegada a un segundo plano en una ciudad que mira al mar.
El proyecto se basa en un marco conceptual robusto que se inspira directamente en el Convenio Europeo del Paisaje, un tratado internacional que Marín Clavijo y su equipo mencionan como su guía. Este convenio, que se adoptó en Florencia en el año 2000, alienta a las autoridades a proteger, planificar y gestionar todos los paisajes —no solo los excepcionales, sino también los cotidianos y degradados—, reconociendo su valor tanto natural como cultural e involucrando a la ciudadanía en su futuro. El objetivo, como señala el texto del convenio, es “hacer que el público, las instituciones y las autoridades locales y regionales reconozcan el valor y la importancia del paisaje”.

La exposición se adentra en las carencias que se mencionan en el artículo 6 de este convenio, y propone una metodología innovadora: el diseño de indicadores intangibles del paisaje urbano a través de un sistema llamado ULPAES (Urban Landscape Artistic Perception Expert System). Este enfoque tiene como objetivo catalogar los valores inmateriales del paisaje —esos que están relacionados con la memoria, la percepción y la experiencia vivida—, un aspecto que a menudo se pasa por alto en las planificaciones oficiales. La muestra busca “cerrar la brecha entre la visión institucional, oficial o académica, y la experiencia del espacio urbano desde la perspectiva de los ciudadanos que lo habitan”. Este objetivo se alinea estrechamente con el enfoque de Paisaje Urbano Histórico promovido por la UNESCO, que defiende una visión integral que incluya la conservación del patrimonio en los procesos de desarrollo urbano, teniendo en cuenta tanto las dimensiones tangibles como las intangibles y fomentando la participación de la comunidad.
Este objetivo se alinea de manera muy cercana con el enfoque de Paisaje Urbano Histórico que promueve la UNESCO. Este enfoque defiende una visión integral que une la conservación del patrimonio con el desarrollo urbano, teniendo en cuenta tanto los aspectos tangibles como los intangibles, y al mismo tiempo, impulsa la participación de la comunidad.

Monte Coronado no se presenta simplemente como un accidente geográfico, sino como un palimpsesto lleno de capas históricas, sociales y perceptivas. La exposición reúne las visiones de una docena de creadores que provienen de campos como las Bellas Artes, la Historia, la Comunicación Audiovisual y la Arquitectura. Esta convergencia multidisciplinaria es importante para “ofrecer una nueva perspectiva que profundice en la comprensión del entorno visual, paisajístico, perceptivo y vivencial de la ciudad”. A través de instalaciones, fotografías, vídeos, esculturas y otros medios artísticos, los artistas crean un mapa emocional de la colina. Se explora su morfología, su vegetación, su presencia constante pero a menudo desapercibida en el horizonte urbano, y su papel en la construcción de una identidad local frente a un desarrollo urbano que tiende a homogeneizar. Así, la exposición actúa como una cartografía crítica que resalta lo que la planificación convencional ha pasado por alto: la singularidad de lo periurbano, la belleza de lo cotidiano y la fuerza de la memoria colectiva arraigada en un lugar específico. Esta metodología, centrada en un “caso de estudio”, no se limita a Málaga. Los investigadores enfatizan que este modelo puede aplicarse a cualquier otra ciudad que quiera examinar sus paisajes olvidados a través de esta perspectiva integral, convirtiendo la muestra en un prototipo con un potencial replicable.

La exposición se presenta en un momento crucial para la política del paisaje en Europa. En octubre de 2025, justo antes de su inauguración, se celebró en Florencia el 25º aniversario del Convenio Europeo del Paisaje. La declaración que surgió de ese encuentro, la 2025 Florence Declaration, hace un llamado urgente a integrar de manera más sólida los principios paisajísticos en las políticas tanto nacionales como europeas, reconociendo el paisaje como un elemento clave para la adaptación al cambio climático, la justicia social y la cohesión territorial. En este contexto, la investigación que se muestra en la Galería Isabel Hurley cobra una relevancia pionera. Mientras que coaliciones como el Consorcio Europeo del Paisaje instan a la UE a “colocar el paisaje en el corazón de las políticas”, esta exposición ilustra, a través de la práctica artística y académica, cómo se puede llevar a cabo esta reivindicación a nivel local. Es un ejercicio de “alfabetización paisajística” que, como señalan los expertos, es esencial para fortalecer la participación democrática en la configuración de nuestras ciudades.
“Monte Coronado: caso a estudio de tercer paisaje” se presenta como un acto de resistencia cultural ante un modelo urbano que a menudo pasa por alto su propio patrimonio inmaterial. Es una investigación profunda que ofrece herramientas para interpretar el territorio con una mirada más rica y humana. Y, sobre todo, es una invitación urgente a repensar el valor de esos espacios intersticiales que, como Monte Coronado, preservan la memoria y la identidad de una comunidad, especialmente en tiempos de cambios rápidos y a menudo dolorosos. La muestra, que estará abierta hasta el 30 de enero, brinda un espacio para reflexionar sobre el tipo de Málaga que queremos construir.
Monte Coronado:
caso a estudio de tercer paisaje
Lola Alba, M. Ángeles Díaz Barbado, Dreucol,
José Iranzo, Juan del Junco, Sophie Legros,
Silvia López, Jesús Palomino, Stefano Regosini,
MP & MP Rosado, Lucía Santiago, Ana Sedeño Valdellós,
Jesús Marín Clavijo (comisario)
26.12.2025 – 06.02.2026
Galería Isabel Hurley

