
ADRIANA BERGES & JORGE GARCIA. Las flores del paraíso
Hasta el 23 de enero
Galería de Arte A Ciegas
C. de las Dos Hermanas, 5, 28012 Madrid
Comisario, Omar-Pascual Castillo
La exposición «Las flores del paraíso», que se presenta en la Galería de Arte A Ciegas de Madrid, reúne las obras de la artista visual Adriana Berges y del artista post-conceptual Jorge García, bajo la curaduría de Omar-Pascual Castillo. Este proyecto en dúo explora la representación de la naturaleza floral desde perspectivas contemporáneas, a veces incluso opuestas.
La propuesta de Adriana Berges se distingue por su enfoque pictórico, donde las flores se muestran de manera abstracta y fragmentada. Su trabajo nace de una profunda investigación académica centrada en el paisaje post-internet y las estéticas virtuales, que culminó en una tesis doctoral. Berges, quien se graduó en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y posee un máster del Museo Reina Sofía, ha forjado una carrera que examina cómo la imagen digital transforma nuestra percepción. Tras este proceso, su regreso a la pintura se vuelve más lúdico y accesible, utilizando la flor como un motivo para crear un registro utópico y nostálgico de un jardín ideal.
En un marcado contraste, la obra de Jorge García, un artista con una sólida trayectoria en el ámbito nacional, artificializa y enfría el motivo floral. A través de sus obras foto-objetuales de carácter post-industrial, García utiliza materiales como el metal y colores vibrantes como el rosa y el fucsia para crear esculturas que evocan alambradas y estructuras metálicas. Su trabajo transforma la belleza floral en algo punzante y potencialmente dañino, introduciendo una reflexión sobre la decadencia, lo tóxico y lo efímero, incluso en el espacio doméstico e íntimo.
El texto curatorial de Omar-Pascual Castillo sugiere que el diálogo entre ambos artistas va mucho más allá de simplemente representar la botánica. La exposición nos invita a reflexionar críticamente sobre la flor, viéndola tanto como un «signo amatorio» como una «trampa botánica», donde la seducción y la sexualidad de las plantas se convierten en estrategias de supervivencia. Este enfoque conjunto desafía las nociones tradicionales del bodegón o la naturaleza muerta, colocándolas en un contexto contemporáneo que está marcado por la era digital y una sociedad compleja. La galería describe esta colaboración entre un artista en la mitad de su carrera y una promesa emergente como una forma de mentoría que enriquece a ambos.

