
Jon Gorospe. Atravesar el umbral
Del 6 al 14 de diciembre de 2025
Centro de Arte Alcobendas
C/ Mariano Sebastián Izuel 9. Alcobendas, Madrid
La exposición «Atravesar el umbral» de Jon Gorospe, trata sobre el simple pero significativo acto de abrir una puerta y cruzar al otro lado, una experiencia que encapsula la transición de estar dentro a salir, del interior al exterior. Este gesto cotidiano encierra una poderosa dualidad. Por un lado, el interior simboliza el refugio y la protección frente a las adversidades del mundo, un espacio seguro. Por otro lado, el exterior se presenta como un ámbito repleto de peligros físicos y morales, especialmente en el contexto urbano, donde sus protagonistas, desarraigados y en constante movimiento, encuentran difícil echar raíces en un espacio sin techos ni muros que lo definan.
No obstante, el exterior no solo contiene amenazas, sino que también esconde una multitud de sorpresas, interacciones y encuentros con lo desconocido que pueden ampliar nuestra existencia. Es en el exterior donde se manifiesta la efervescencia colectiva y la actividad cotidiana de la multitud urbana, evidenciando la capacidad de cooperación entre los individuos. De este entrelazamiento de miradas y acciones emergen oportunidades constantes para la exploración y el descubrimiento. Las imágenes que Jon Gorospe presenta en la exposición poseen una narrativa abierta y etérea, pero en todas ellas se puede percibir un intento recurrente de domesticar el espacio exterior. Estos intentos trazan y acortan líneas temporales, creando una sensación globalizadora tanto en lo geográfico como en lo histórico, donde el paisaje más contemporáneo de Tokio se fusiona con vestigios de la Acrópolis de Atenas.
La presencia de los seres humanos en estas obras se representa frecuentemente a través de fragmentos escultóricos ubicados en espacios públicos, los cuales actúan como un símbolo de nuestra impronta en los entornos exteriores. A lo largo de esta serie de escenarios y detalles, la tensión con el espacio es evidente, pero en todos ellos se destaca, por encima de todo, la fascinación de quien observa con el anhelo de ver más, de ver con mayor claridad y de ver más allá, invitando al espectador a meditar sobre su propia relación con los umbrales que cruza cada día.

