Los Torreznos. Campos Semánticos

Del 11 de septiembre 2025 a 25 de octubre 2025

Galería Freijo

Calle de Zurbano, 46. Madrid

Los Torreznos, dúo artístico formado por Rafael Lamata y Jaime Vallaure, se ha consolidado como una de las propuestas más significativas en el ámbito de la performance y el arte conceptual en España. Su trabajo, caracterizado por una aguda crítica social y un lenguaje accesible, desafía las convenciones del arte contemporáneo mediante el humor, la ironía y la simplificación formal. Su trayectoria, que se remonta a más de tres décadas, refleja un compromiso con la exploración de temas cotidianos y políticos, traducidos en formatos que buscan conectar con públicos diversos más allá de los círculos especializados.

El encuentro entre Lamata y Vallaure se produjo en 1990 durante un taller impartido por Isidoro Valcárcel Medina en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Este espacio de formación fue fundamental para su desarrollo artístico, ya que ambos compartían intereses en el teatro, la performance y el videoarte. Antes de formalizar su colaboración bajo el nombre de «Los Torreznos» en 1999, participaron en proyectos colectivos como Zona de Acción Temporal (ZAT) (1997-1998) y Circo Interior Bruto (2000-2005), donde experimentaron con lenguajes híbridos entre lo visual y lo escénico. Su primera pieza notable, ABC de la Performance (1993), creada junto a Daniela Mússico, ya anticipaba su interés por deconstruir los códigos del arte de acción.

El trabajo de Los Torreznos se define por su accesibilidad y su capacidad para transformar temas complejos en experiencias cotidianas. Utilizan formas sencillas—como el gesto, la palabra y la presencia física—para abordar cuestiones sociales, políticas y culturales. Su metodología se basa en la investigación expresiva, donde el humor absurdo y la ironía actúan como herramientas críticas. Por ejemplo, en su pieza El Arte, cuestionan el elitismo del arte contemporáneo mediante referencias a figuras como Duchamp o Beuys, destacando la paradoja de su propia condición como artistas. Esta aproximación les permite conectar con un público amplio, evitando el hermetismo que Siempre caracteriza al arte conceptual.

Su obra se desarrolla en formatos diversos, desde performances presenciales hasta piezas multimedia (video, sonido). En sus acciones, predominan elementos como la repetición, la duración extrema y la interacción con el espectador. Obras como 35 minutos (2007) o Election Night (2001) ilustran su interés por el tiempo real y la estructura musical minimalista, con influencias de compositores como Terry Riley o Steve Reich. Además, su estética escénica es deliberadamente sobria—trajes negros, espacios desnudos—para enfatizar el contenido conceptual sobre lo visual.

Entre los temas centrales de su producción destaca la crítica institucional, dirigida tanto al sistema del arte como a las estructuras políticas. En Election Night, por ejemplo, desmontan la retórica de los discursos políticos durante la noche electoral, utilizando la repetición de nombres y frases para evidenciar la manipulación del lenguaje. Similarly, en La Economía o La Cultura, abordan conceptos abstractos desde una perspectiva irónica, vinculándolos con vivencias personales y colectivas.

Otra línea fundamental es la exploración del lenguaje como mecanismo de construcción de realidades. Piezas como Verb tenses (2017) o De Perejil a Diwaniya (2007) examinan cómo las palabras y los gestos definen identidades y fronteras geopolíticas. En estas obras, el lenguaje no solo es un medio de comunicación, sino un campo de batalla ideológico.

Su labor también incluye una reflexión meta-artística sobre la performance como disciplina. En Cuarenta y seis segundos (2024), reinterpretan la primera película muda de los hermanos Lumière, trasladando el hecho cinematográfico al terreno de la palabra y el relato performativo. Este trabajo ejemplifica su constante experimentación con formatos y su desafío a las categorías artísticas tradicionales.

Los Torreznos han alcanzado una proyección internacional significativa. Su participación en la 52ª Bienal de Venecia (2007) con la video-performance Election Night marcó un hito en su carrera, consolidándolos como representantes del arte de acción español. Han expuesto en instituciones como el Palais de Tokyo (París), la Fundação Serralves (Oporto) y el Museo Reina Sofía (Madrid), además de festivales en Europa, América Latina y Norteamérica.

En 2014, el CA2M (Centro de Arte Dos de Mayo) les dedicó una retrospectiva titulada Cuatrocientos setenta y tres millones trescientos cincuenta y tres mil ochocientos noventa segundos, una referencia al tiempo que llevaban trabajando juntos hasta ese momento. Esta exposición, lejos de ser una muestra convencional, consistió en intervenciones site-specific y acciones puntuales que involucraban al público y al espacio museístico, reflejando su ethos anti-retrospectivo.

Su legado reside en haber democratizado la performance, llevándola a contextos teatrales y urbanos, y fusionándola con lenguajes populares. Artistas como Isidoro Valcárcel Medina o Esther Ferrer son referentes evidentes en su trabajo, pero Los Torreznos han sabido crear un lenguaje propio que combina la crudeza conceptual con una capa de humor absurdo. Además, su persistencia durante más de treinta años—manteniéndose activos y relevantes—los sitúa como figuras clave para entender la evolución del arte de acción en España desde los años 90 hasta la actualidad.

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