
Fotografía interior del libro TAPÍS, Mònica Fuster. Foto: Biel Servera
El “TAPÍS” de Mònica Fuster, desembarca desde Mallorca, en ARCOmadrid
Por Alejandra Cerquera Kilby
Un pequeño pimiento rojo-naranja llamado “Tap de Cortí”, endémico de la isla de Mallorca, se hace presente ahora en ARCOmadrid 2025, para mostrar, toda su grandeza, a través de la mirada poética de la artista Mònica Fuster. Es un pimiento que estuvo a punto de desaparecer, y que, tras una larga campaña de recuperación, de la que formó parte activa la artista, consiguió finalmente, en el año 2020, obtener la Denominación de Origen Protegida (DOP).
Y es que Mallorca, ampliamente conocida por sus playas y paisajes, es también la cuna de amplios saberes y tradiciones, que se hacen evidentes en: la agricultura, la artesanía, la gastronomía, lo textil, entre otras expresiones. La artista mallorquina Mònica Fuster presenta, ahora en ARCOmadrid su proyecto “TAPÍS”, realizado en Mallorca y que ahora bajo la curadoría de Sebastià Mascaró, está presente; todo esto, como resultado de tener el mérito de haber sido el proyecto ganador de la convocatoria abierta que el IEB (Instituto de Estudios Baleáricos), lanzada cada año para promover la creación artística del ámbito de las artes visuales de las Islas Baleares para estar presente en la feria de arte contemporáneo ARCOmadrid.
TAPÍS, es un proyecto in fieri (como un continuo, en formación, haciéndose) de investigación artística multisensorial, que Mònica Fuster inició en el año 2020 y que parte de las propiedades tintóreas del “Tap de Cortí” aplicadas a los tejidos, y especialmente, a las llamadas telas de llengües (lenguas). Durante el proceso ha realizado diferentes acciones tanto con la comunidad, como performáticas que han sido documentadas con fotografías, y un vídeo documental centrado en la acción, titulado ASSECAR, que permite adentrase en todo el proceso realizado por la artista, de una manera performática y poética, y un libro de artista titulado: TAPÍS.
Mònica Fuster, se destaca, por su amplia trayectoria en las practicas artísticas contemporáneas, llevando a cabo importantes investigaciones y proyectos específicos para el sitio (site-specific), donde prevalece su interés por los procesos de transformación. El cuerpo, el movimiento y la materia, están fuertemente ligados a sus obras. Sus creaciones son una verdadera experiencia artística, donde están presentes: la literatura, la poesía, la música, la comunidad, la naturaleza, el entorno que habita. Muchos de estos proyectos han finalizado con: performance, producciones en video, libros de artista, fotografía, escultura, pintura y grabado. Podríamos decir, que también, es una heredera del land art o arte de la tierra, realizado en el terreno; y del process art, donde el proceso de creación de la obra es relevante; y ahora, para el proyecto “TAPÍS” integra una narrativa de las tradiciones agrícolas, que hacen converger, estas aproximaciones que han sucedido en el arte, con sus propios aportes, dándoles un mayor abarcamiento.
El trabajo artístico de Mònica se distancia de las propuestas convencionales. No se limita a capturar un aspecto de la realidad, sino que se sumerge en las múltiples facetas que esta tiene, algo similar a la talla de una piedra en bruto, que, al ser pulida con múltiples facetas, nos permite ver su brillo inherente, que para nosotros era antes inadvertido. Inicia con un elemento, tal vez cotidiano, como un pimiento dulce (Tap de Cortí), y nos lleva poco a poco, a descubrir todas sus implicaciones. Partiendo de nuestra mirada ignorante, nos hace descubrir que es único de Mallorca, y que tiene una historia, un valor culinario, un valor de apropiación de parte de la comunidad, un cultivo cuidadoso y una posibilidad de desaparecer o marginarse hasta el anonimato, penetrando luego: en lo cultural, lo poético, lo simbólico, lo emocional y lo sensible.
No es un descubrimiento académico, es fuertemente emocional, nos muestra a nuestro interior, que el pimiento, de pequeño tamaño, como un ser humano anónimo, ha abierto un espacio en el corazón de los habitantes de Mallorca. Se le cultiva con esmero, y después de ser recolectado, se le seca cuidadosamente al sol, pero con la peculiaridad de ser colgado en ristras, formando parte del paisaje rural. Las manos que lo cultivan y transforman son principalmente femeninas, como si el pimiento las hubiera escogido por atributos únicos de sensibilidad.
Mònica aborda este pequeño pimiento con reverencia, pues sabe que no es solo un producto simplemente para comercializar, sino que se ha entretejido en los afectos de los mallorquines. El pimiento dulce, de un color llamativo rojizo, intenso, con sus matices naranjas, es como una pincelada de oleo en el lienzo de la naturaleza. Requieren de un secado natural para que duren más, se secan en ristras, que al colgar tienen connotaciones estéticas, esto se hace más evidente, en el performance realizado por la artista, al usarlas como un manto, portándolas sobre sus hombros y subiendo las escaleras, de Felanitx, con orgullo.

TAPÍS, Acción caligráfica, Mónica Fuster. Campo de cultivo de Vilafranca Bonany, Mallorca.
Foto: Biel Servera.
El proyecto ha tenido diferentes fases, entre ellas, Mònica realiza dos acciones caligráficas. En la primera, abordó esta acción caligráfica, de grandes dimensiones, en la que la palabra TAPÍS, queda bordaba, con sus grafemas, sobre la propia tierra, adquiriendo así, la presencia eco poética de una comunión orgánica entre la propia tierra y el elemento humano. En la segunda acción caligráfica, interviene el sitio donde fue sembrado y cosechado, demarcando los límites de las letras, y luego, “escribiendo” sobre la tierra la palabra “TAPÍS”, con trazos a manera de telas, usando el pimiento que ha sido molido, qua ahora está en polvo y presenta un color naranja-oxido muy característico. Ella, a la manera de una etnobotánica, que busca el conocimiento del saber tradicional, no se limita a señalar su uso, sino que es vinculante con su geografía, lo cultural de su cultivo, la dependencia de quienes lo cultivan y valoran, los saberes que se trasmiten de generación en generación, que pueden desaparecer, y que se convierten en identidad, lenguaje, poesía, símbolo en la cotidianidad, lo cual, la artista nos devela con su propuesta multisensorial.
El papel del artista cruza las fronteras de lo bello, lo estético de la forma, la armonía y el color, y nos lleva a descubrir más allá de la indiferencia, pero no solo como algo académico, sino que genera una reflexión, un recogimiento, nos transporta y nos muestra que detrás de lo aparentemente simple, hay todo un universo de sentido y que ignorarlo nos vuelve erráticos, y más aún, destructivos. Logrando que lo bello, lo estético y lo armónico adquiera una significación más poderosa, al fin y al cabo, lo esencial es invisible a los ojos.

ASSECAR, 7 ESCALES, Mònica Fuster. Escales des Calvari, Felanitx. Foto: Biel Servera
En el otoño del 2024, la artista realizó una acción performática, documentada fotográficamente, en Felanitx (Mallorca), configurando así, una parte del proyecto. Ella, cargando sobre la espalda unas ristras de Tap de Cortí, colgadas sobre una caña, y que lleva con sus manos levantando sus brazos, recorre, con reverencia, siete escaleras: seis de las cuales, son de diferentes calles del casco antiguo del pueblo, y la otra, una típica escalera de madera usada para la recolección de los higos. Las sartas de pimientos se convierten en algo similar a una capa, que da honor a quien la porta, y lo pequeño, lo insignificante se hace más visible, se destaca, se le honra como algo que no podemos perder, y que nos confiere valor, algo cercano a un vínculo místico con el mundo en el que vivimos, nos movemos, y somos.
Mònica Fuster expresa su marco de referencia de esta manera: “Nuestro bagaje, a la hora de concebir la mirada que arrojamos sobre la Naturaleza (entendida como natura naturans), pasa por la tradición que discurre a través de Lucrecio, Hildegard von Bingen, Jacob Böhme, Baruch Spinoza, Emanuel Swedenborg o Novalis, alcanzando una formulación estética especialmente sugerente en el surrealismo y en la poética del juego de Roger Caillois.”
De esta manera, no solo nos indica el valor de un pimiento, sino que nos hace caer en cuenta de nuestra capacidad inherente de no reconocer, de desvalorizar, o aún, de ignorar, o hacer desparecer, algo irremplazable, todo por nuestra indiferencia, nuestra mirada ajena, teniendo nosotros también la capacidad inherente de darle un lugar, de no abandonar lo amado por tener un corazón ajeno, ignorante o descuidado.
TAPÍS, presente ahora en ARCOmadrid, va más allá de representar la realidad, logra una propuesta artística transversal, hay una exploración profunda, que se expande cruzando fronteras, y aborda, no solo hechos situacionales o costumbristas, sino que se sumerge en asuntos filosóficos, etnográficos, antropológicos, etnobotánicos e incluso místicos, con todo su potencial expresivo artístico.
Del 6 al 9 de Marzo
ARCOmadrid Stand del Institut D`Estudis Baleárics-IEB

Alejandra Cerquera Kilby
Máster Dirección y Gestión de Industrias Culturales y Creativas. Máster en Comunicación e Industrias Creativas. Grado Administración de Empresas. Fundadora y directora de ARTCALI, FERIA DE ARTE INTERNACIONAL durante tres años. Dirección y desarrollo de galería ARTE AMERIKA, Cali, Colombia durante 10 años. En la actualidad escribe para UEP!MALLORCA

