
Paula Huz. ‘CINCO/ 01’ (2024) CORTESÍA DEL ARTISTA. Fotógrafo: Pepe Morón.
La bodega del CAAC se recupera como espacio expositivo con la muestra ‘Continuum o la aparición de las partes y del todo
Hasta el 9 de febrero.
CAAC, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
C. Américo Vespucio, 2, 41092 Sevilla
Comisariada por Delcy Morelos, junto a Angélica María Zorilla y Javier Leñador, la propuesta colectiva reúne la obra de diez artistas
El tema central de la exposición gira en torno a la naturaleza y la relación del ser humano con su entorno natural. A través de sus obras, los artistas abordan los cuatro elementos —agua, tierra, aire y fuego— y reflexionan sobre cómo el progreso humano ha roto el equilibrio con el medioambiente. Este enfoque es común a todas las piezas, que muestran una crítica a la desconexión entre el ser humano y la naturaleza, mientras plantean una revalorización de esta interdependencia.
La exhibición se desarrolla en la bodega del antiguo Monasterio de La Cartuja, un espacio cargado de simbolismo, que no se había utilizado con finos expositivos desde 2003. La bodega recupera su función artística y contribuye a la experiencia sensorial de la muestra, acentuando el diálogo. entre las obras, el espacio y los espectadores.
El diálogo no es solo geográfico, sino también temporal, ya que las obras expuestas conectan con las tradiciones artísticas del pasado, pero desde una mirada renovada y crítica hacia el presente y el futuro. A través de los elementos naturales que muchos de los artistas exploran en sus piezas —como el agua, el fuego, el aire y la tierra—, se plantean cuestiones sobre el impacto de la acción humana en el planeta y la necesidad de reconciliación con la naturaleza.
Cada uno de ellos aporta una visión única en torno a temas como la naturaleza y el ser humano, abordando elementos como el agua, la tierra, el fuego y el aire desde distintas perspectivas. La exposición destaca por ser fruto de una colaboración simbiótica entre estos artistas, quienes evolucionaron juntos durante el proceso creativo, lo que se refleja en la coherencia y el diálogo entre las obras.
A pesar de sus diferencias, las piezas se conectan a través de un rechazo común a la desconexión del ser humano con su entorno natural, y expresan una crítica al concepto de progreso que ignora la memoria y el impacto.

