Sublimación Nº2. 2019. Técnica mixta sobre papel Canson. 42 cm x 30 cm.
Por Andrea García Casal, historiadora del arte y crítica de arte
El artista Ángel Celada (Valencia, 1972) se encuentra en un momento de plenitud. Hacernos eco desde aquí de sus progresos no resulta baladí, ya que nuestro protagonista está haciendo del 2024 un año clave o, por lo menos, trascendental. Especialmente a nivel profesional, la carrera de Celada está en un punto álgido; el 7 de junio inaugurará la exposición individual titulada La pintura desarmada en la Galería Thema (Valencia) y alguna de sus obras van a salir en televisión. A pesar de que se encuentra explorando otras vías de creación, destaca su pintura, caracterizada por la deconstrucción de la obra artística. En lo que parece una pieza definitiva, siempre va trabajando, concatenando técnicas, agrupando y destruyendo materia pictórica; encontrando los elementos clave de la obra y su esencia. Esta forma de hacer arte ha hecho que se tope con el éxito en la actualidad, sobre todo tras una larga carrera de dedicación cada vez más plena al arte, la cual conoceremos más a partir de la siguiente entrevista.
-Nos gustaría que nos comente las razones por las que el arte le ha llamado tanto la atención, ya desde joven, hasta poder dedicarse a este plenamente hoy día.
Pues no sabría contestar con exactitud a eso. Sí que me llamaban la atención las artes en general, el cine, la escritura, el teatro…, aunque no estuviera especialmente dotado para el dibujo o la pintura. Aterricé en Bellas Artes como un impulso de última hora, y acerté. Me gustó y le saqué todo el partido que pude. Lo de dedicarme plenamente ha sucedido muchos años después, es algo más reciente e inesperado.
-Su estilo es abstracto, basado especialmente en hallar y desvelar la materialidad de la obra. ¿Siempre ha trabajado en la misma vertiente, o ha notado una evolución importante en su pintura —incluyendo aquí al dibujo—?
Al principio desarrollé más la parte gráfica, dibujos y obra sobre papel, aunque también practiqué la abstracción y apunté las claves que he desarrollado veinte años después: el palimpsesto, los grafismos y las capas claras y magras sobre fondos grasos y más oscuros, con todas sus connotaciones, de una manera totalmente inconsciente, sin adivinar que habría una conexión temporal.

Poética para puntales y traslapos. 2023. Técnica mixta sobre tabla. 190 cm x 150 cm.
-Es habitual que usted defina su pintura como caótica, desarmada e incluso alquímica. Una serie de adjetivos calificativos realmente curiosos. ¿Puede contarnos más acerca de la visión que tiene de su arte?
El caos vendría a ser el origen de una obra, ya que parto sin boceto y con manchas y trazos aleatorios, pero lo que busco más bien es lo contrario al caos. En ese viaje es cierto que desarmo la pintura porque la someto a procesos inusuales. Yo el arte lo veo como un camino de autodescubrimiento, más allá de su función contemplativa al servicio del gozo estético. De eso te vas dando cuenta con el tiempo, cuando notas tripa y entraña, cuando su práctica te lubrica alma y memoria.
-Sabemos que está cultivando una serie de esculturas de pequeño formato. Quisiéramos profundizar más respecto a esta nueva idea en su producción, y de cómo desde el camino de la pintura ha derivado en la escultura.
De momento no llegan a ser esculturas. Son pequeñas piezas, caprichos, entre assemblages y objects trouvés intervenidos con mi poética, pensados para complementar la propuesta expositiva que estoy a punto de inaugurar. Quería darles más puntos de vista a mis obras y salir de los límites del cuadro. De momento la pequeña escala puedo manejarla mejor y es compatible con mi manera de trabajar.

Algunos días pienso en Duchamp. 2024. Rueda industrial y taco de madera intervenido. 20 cm x 10 cm x 10 cm.
-Conociendo el dato de que usted es profesor de Educación Plástica, Visual y Audiovisual, ¿considera que esto es una ventaja de cara al desarrollo profesional de su carrera artística, o más bien puede dificultar que concilie trabajo y vocación? Se asume que, a pesar de que su trabajo tiene que ver igualmente con el arte, está regido por unas reglas basadas en la educación del alumnado que la libre creación, la vocación, no posee.
Yo llego a la docencia con cierta vocación y por un sentido práctico de las cosas (luego la vida te puede poner del revés, pero eso es otra historia). Tiene ventajas y tiene muchas pegas, pero intento enfocarme en las ventajas, y la larga experiencia unida a cierta desafección hacen que sortee subrepticiamente las reglas y la burocracia para guardar energía y frescura para el estudio (esto se va a malinterpretar, seguro). Además, esa libertad en el trabajo personal se saborea más cuando se viene de la educación reglada.
-¿Se encuentra exponiendo actualmente? Está bien preguntarle asimismo por los eventos artísticos que ya tiene planificados de cara a 2024; conocer las noticias que tenga que darnos es de sumo interés.
Ahora mismo estamos ultimando los detalles para una exposición individual en la Galería Thema, que me representa en Valencia desde hace más de cinco años. Hemos tenido la suerte de contar con un texto curatorial de la comisaria de la muestra, Marisol Salanova. Esta exposición me ha tenido volcado por completo. Se va a inaugurar el 7 de junio. Había expectativas y se están cumpliendo objetivos mucho antes de la inauguración, qué más puedo pedir? Son cosas muy bonitas las que me vienen pasando últimamente… Por otro lado, vienen grandes cambios logísticos relacionados con una dedicación más intensa a la pintura que me mantendrán muy ocupado este año. Otra cosa que me hace ilusión es que mis cuadros aparecerán en una serie de la productora de los Javis que se está rodando ahora. También estoy barajando una invitación para irme un tiempo lejos para desarrollar unos proyectos… y estamos en fase de pensarlo. Todo esto es muy emocionante unido a la crianza de una bebé de casi dos años que es una presencia constante a tiempo completo y el proyecto más importante. 2024, ¿año clave? No sé, andando y viendo.
Imágenes cortesía del artista.

