‘Territorios’ invadidos: al comisario lo que es del comisario

TERRITORIOS.
Arte contemporáneo latinoamericano en la Colección Jorge M. Pérez
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC)
Comisaria: Jimena Blázquez
Avda. Américo Vespucio. Sevilla
Del 2 de marzo al 1 de septiembre de 2024

Por FIETTA JARQUE

Jimena Blázquez Abascal, actual directora del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) ha inaugurado (el 1 de marzo) la exposición TERRITORIOS. Arte contemporáneo latinoamericano en la Colección Jorge M. Pérez, presentándose como comisaria de la muestra. Dada la complejidad de producción de una exposición de esta envergadura, a la que como mínimo se deben dedicar dos años de trabajo, llama la atención que la persona que asumió el cargo de dirección del CAAC hace solo cuatro meses, tras una polémica por haber accedido al cargo sin concurso público, haya sido capaz de realizar ese trabajo de gran exigencia profesional en tiempo récord.

Otras fuentes cercanas a la organización nos han informado que el comisario original de la exposición es el director destituido, Juan Antonio Álvarez Reyes. La exposición estaba programada y completa (las obras seleccionadas sala por sala, pared por pared), a punto de transportarse desde Miami. Concertado el patrocinio del coleccionista, el acto de inauguración y, por supuesto, el argumentario curatorial. Estas fuentes arguyen que la nueva directora ha cambiado a última hora el título, ha revuelto obras e ideas y ha incluido algunas piezas.

Consultada sobre este asunto, Jimena Blázquez explicó por correo a artepuntoes: “Cuando me incorporé al CCAC el 1 de noviembre el borrador de esta muestra estaba encima de la mesa, pero llegué justo a tiempo para hacer cambios importantes y sustanciales para establecer un discurso más comprometido y polifónico sobre la creatividad en América Latina a través de la colección de Jorge Pérez”, escribe. “Del borrador con el que me encontré a la exposición que hemos presentado se ha cambiado casi todo para presentar una exposición emocional, con temáticas transversales como la raza, el colonialismo, el género, la geopolítica, los materiales, la espiritualidad, el color”.

¿Es eso un nuevo comisariado? Se puede considerar usurpación del trabajo ajeno, apropiación y, desde luego, un nuevo atropello a las Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte. Hay una ética profesional.

La práctica común al asumir el relevo en el cargo de una institución que programa sus actividades con presupuestos y compromisos anteriores, es respetar dicho programa hasta completarlo y mientras tanto empezar a preparar el programa propio para dar continuidad y credibilidad profesional al centro de arte. Hace pocos días, el 20 de febrero, se inauguró en el Museo Reina Sofía una gran exposición de Antoni Tàpies, comisariada por Manuel Borja-Villel, anterior director del museo, al lado del nuevo, Manuel Segade, con toda normalidad.

Una de las bases del prestigio de las instituciones de arte es precisamente esa confianza en la gestión, la que permite futuros préstamos de obras de otros centros similares y colecciones. Sin esa confianza el declive de la institución es inevitable. La primera exposición que inaugura la ya cuestionada directora en estas circunstancias no contribuye a la buena consideración del CAAC alcanzada en los años de gestión del anterior director, que estuvo al frente desde 2010 hasta el pasado mes de noviembre.     

Obra-de-Oscar-Murillo-y-Maxwell-Alexandre-que-se-puede-ver-en-‘Territorios-arte-contemporaneo-latinoamericano-en-la-Coleccion-Jorge-M.-Perez-PEPE-MORON
Obra-de-Oscar-Murillo-y-Maxwell-Alexandre-que-se-puede-ver-en-‘Territorios-arte-contemporaneo-latinoamericano-en-la-Coleccion-Jorge-M.-Perez-Foto, Pepe Morón.

La colección de arte latinoamericano de Jorge M. Pérez (Buenos Aires, 1949), con más de dos mil obras, se ha convertido en los últimos años en una de las más amplias, interesantes y diversas en este campo. Sobre todo desde la apertura del Pérez Art Museum Miami (PAMM) hace una década, en un edificio diseñado por los arquitectos suizos Herzog & De Meuron y su extensión, el Espacio 23, abierta en 2019. Este magnate inmobiliario establecido en Miami desde 1968, hijo de padres cubanos exiliados en Argentina, se estableció en Florida después de vivir unos años en Colombia. Colecciona arte contemporáneo desde 1996 y es miembro del Patronato de la Fundación Museo Reina Sofía, al que en 2019 entregó una generosa donación para compra de obras de arte, además de desarrollar una amplia labor de mecenazgo artístico con becas y residencias para artistas.

En todo caso, se trata de una exposición digna de ser visitada por la acertada selección de artistas. Territorios es una muestra con obras de medio centenar de relevantes creadores contemporáneos de América Latina y se plantea como un recorrido en siete secciones. ¿Menos de cuatro meses para desarrollar todo este trabajo de comisariado? Veamos y valoremos.

“Mestizaje, etnia, género, identidad, violencia, rito, espiritualidad, materiales y color son temáticas y herramientas comunes a las que los artistas representados en esta exposición se acogen para cuestionar, denunciar, reivindicar y convertir en expresión su análisis del tiempo en el que viven desde un lugar donde imperan la autenticidad y honestidad”, explica Jimena Blázquez en la nota de prensa difundida.

Como se explica en la información del CAAC, el recorrido se despliega de la siguiente manera:

‘Cartografías del espíritu’ explora la diversidad de las intersecciones territoriales, las fronteras físicas e imaginarias, la relación entre geografía y experiencia personal, a través de obras de Maria Nepomuceno, Glenda León, Alexander Apóstol, Juan Manuel Echavarría, Nelson Leirner, Juan Downey, Fernando Bryce y Mateo López. Completan este primer capítulo las piezas de Moris, Priscilla Monge, Elena Damiani, Nohemí Pérez y Alfredo Jaar.

Las cuestiones de género e identidad se agrupan en el capítulo ‘Yo, mí, me, contigo’, donde se presentan los trabajos de Ana Segovia, Julio Galán, Hernan Bas, Manuel Solano, Alida Cervantes y Wynnie Mynerva.

La multiculturalidad del territorio, las desigualdades económicas poscoloniales y la relación entre arte, historia y memoria son asuntos que aborda el capítulo ‘Colonialismo y las trenzas del mestizaje’ mediante piezas de Jonathas de Andrade, Claudia Andujar, Maxwell Alexandre, Sandra Gamarra, Claudia Coca, Alice Wagner, Tania Candiani, Antonio Henrique Amaral y Óscar Murillo.

Instalación de la artista brasileña Maria Nepomuceno. Foto: Pepe MorónI
Instalación de la artista brasileña Maria Nepomuceno. Foto: Pepe Morón
Obras de Cruz-Diez y Julio Le Parc en la Capilla de Afuera. Foto: Pepe Morón
Obras de Cruz-Diez y Julio Le Parc en la Capilla de Afuera. Foto: Pepe Morón

Con la sección ‘El vecino del norte’, se explora la presencia de Estados Unidos como sueño y pesadilla mediante los trabajos de Graciela Sacco, Marta Minujín, Lester Rodríguez y el colectivo puertorriqueño Allora & Calzadilla.

Las obras reunidas en ‘Otras formas de conocimiento: lo espiritual y lo ritual’ incorporan el fascinante diálogo entre lo terrenal y lo trascendental, así como la presencia de símbolos y elementos provenientes de cosmogonías ancestrales, ya sean indígenas o resultantes de la presencia africana en el continente. El viaje incluye las piezas de Leonor Fini, Belkis Ayón, Sandra Vásquez de la Horra, Daniel Otero Torres, Jesús ‘Bubu’ Negrón, Firelei Báez y José Bedia. 

‘Memoria y resistencia’ analiza la implicación de los artistas contemporáneos latinoamericanos en la conversación sociopolítica. Se reúnen aquí obras de testimonio y denuncia de Teresa Margolles, Doris Salcedo, María Teresa Hincapié, el colectivo Los Carpinteros (Marco Castillo y Dagoberto Rodríguez); Ana Mendieta, Tania Bruguera, Óscar Muñoz, Arjan Martins, Felipe Ehrenberg, Teresa Burga, Marcelo Brodsky y Fernando Bryce.

El capítulo ‘El legado de la abstracción’ se desarrolla entre el Claustrón Norte y la Capilla de Afuera, dedicado a dos movimientos surgidos en Latinoamérica a mediados del siglo pasado, cuya influencia aún pervive: la abstracción cromática y el arte cinético. Los trabajos con el color de Sandú Darié, Ana Sacerdote, Loló Soldevilla o Waldo Balart, se reúnen junto a obras de Regina Aprijaskis, Rubela Dávila, Beatriz Olano y Jaime Tarazona. Finalmente, el arte cinético surgido entre las décadas de 1950 y 1960 está presente gracias a dos figuras esenciales en el desarrollo de esta corriente, Carlos Cruz-Diez y Julio Le Parc; un legado que reactiva en nuestros días la obra de Lucia Koch.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad