
Pindrop U (2023), Kanticka Bock. / Baalbek II (2008), Susana Solano. / La Giganta Amable (2024), Saelia Aparicio.
Coster Art i Natura – Centre d’Investigació i Producció Artística
Por Alejandra Cerquera Kilby
En medio de verdes prados, hermosos olivos, y muros de piedra que forman terrazas erigiéndose como guardianes, esperan para ser observadas, múltiples esculturas realizadas por artistas invitados en diferentes épocas. Así, poco a poco, se ha ido gestando Coster Art i Natura – Centre d’Investigació i Producció Artística, un parque escultórico iniciado en 2022 por el artista Amador Magraner. Está ubicado En el perímetro de Pollença, en las faldas de la rocosa Sierra de la Tramontana, en la isla de Mallorca.

Coster Art i Natura – Centre d’Investigació i Producció Artística. Pollença, Mallorca.
Allí, sobre la montaña, está también el Santuario del Puig de María, construido en el siglo XIV. Es decir, son dos lugares imperdibles, donde confluyen lo espiritual y las expresiones artísticas actuales.
Parques Escultóricos y la Experiencia en Coster
Los parques escultóricos están presentes en varios países y es usual que sean simultáneamente jardines con senderos para recorrer, fuentes de agua, y ocasionalmente con espacios para exposiciones, alojamientos y restaurantes. Como ejemplos, tenemos:
Brookgreen Gardens (1931), en Carolina del Sur, con esculturas figurativas y temas alegóricos y mitológicos, es de los más antiguos
El parque Vigeland de Oslo (1907), cuya construcción tomó 20 años y alberga 212 esculturas de Gustave Vigeland. Destaca un gran monolito con 121 figuras humanas esculpidas, rodeado de otras esculturas.
El parque Fuimara d´Arte (1986) en Sicilia, una iniciativa privada con paisajes rocosos donde se halla el Laberinto de Ariadna y otras esculturas, conformando una ruta cultural que recorre el río Tusa y algunos pueblos.
El Jardín de Verano de San Petersburgo, situado en una isla entre dos ríos, que incluye palacio, fuentes, jardines, esculturas y monumentos. Presenta diseños geométricos de célebres jardineros y espacios adornados con 100 esculturas de temas alegóricos y personajes ilustres de la historia.
El Jardín Escultórico del Museo de Arte Moderno de México (MAM), ubicado en el Bosque de Chapultepec, que integra 87 esculturas modernas y contemporáneas con el entorno natural.
Parque Arqueológico de San Agustín ubicado en el departamento del Huila en Colombia, el cual cuenta con más de 2000 años de antigüedad, y con alrededor de 120 esculturas prehispánicas. Es decir, no es un concepto nuevo el de los espacios abiertos con esculturas, ya sean, simbólicas, rituales o parte de un despliegue arquitectónico como contexto, siendo diferente su expresión en cada cultura.
Algunos parques actuales son construidos con obras de un solo artista; otros integran propuestas de artistas diferentes, las cuales han sido adquiridas poco a poco. Los artistas invitados a participar en Coster han realizado obras muy contrastantes, las cuales reflejan el estilo y conceptualización del artista. Es necesario situarse en el entorno paisajístico de Coster para sentir la magnitud de cada una de las obras en un contexto amplio, sin el limitante de las paredes, como si fueran un habitante más con el cual uno se encuentra y con el que se establece un diálogo, observando, preguntando, y escuchando lo que nos quiere comunicar.

Conversió (2022), Susana Solano. Coster Art i Natura. Pollença, Mallorca.
Cada propuesta es muy diferente de las otras que comparten el espacio. Tienen inevitablemente el sello personal del artista. Los materiales que utilizan son contrastantes: acero inoxidable, arcilla horneada, madera ensamblada, poliuretano, resinas poliéster con fibra de vidrio, pétalos de flores secas, hierro en láminas cortado con láser, incluso, hormigón; cada uno adaptado a su intención.

Pindrop U (2023), Kanticka Bock. / Baalbek II (2008), Susana Solano. / La Giganta Amable (2024), Saelia Aparicio.
De alguna manera, cada obra interactúa con el paisaje circundante de Coster, incluso con el pueblo de Pollença, el cielo y las montañas, que se refleja en las esculturas en láminas de acero pulido. Otras parecen visitantes de un lugar encantado, personajes peculiares; algunas más, parecen objetos caídos del cielo, y uno se pregunta: ¿cómo llegaron aquí?, como si hubieran arribado por su propia cuenta. Es decir, generan interrogantes, asombro o, sencillamente, un placer estético en el color, la forma y la textura. Pero es necesario ir a Coster para sentirlo.
Entre las obras que actualmente habitan este paisaje se encuentran:
• Susana Solano con Conversió (2022) y Baalbek II (2008).
• Eva Lootz con La Cama de Penélope (2022).
• Stella Rahol Matutes con Ufana (2022).
• Amador Magraner con Germinacions (1998–2022).
• Kanticka Bock con Pindrop Q, Pindrop U y Pindrop AAA (2023).
• Ludovica Carbotta con Paphos (2023).
• Saelia Aparicio con La Giganta Amable (2024).
La propuesta más reciente incluye a dos artistas:

Pabelló Buguenvil-lea (2025), David Bestué. Coster Art i Natura. Pollença, Mallorca.
David Bestué (Barcelona, 1980) realizó un cobertizo titulado Pabelló Buguenvil·lea (2025), en el cual instaló una cubierta ondulada y translúcida, fabricada en resina poliéster incolora y fibra de vidrio, incorporando flores recientemente deshidratadas de buganvilla, de color magenta o rojo intenso. Con el pasar de los días, estas flores fueron perdiendo intensidad hasta llegar a un rosa claro, casi perdiendo su coloración al punto de transparentarse, logrando un efecto de ensoñación, etéreo, que lleva el pensamiento hacia la naturaleza y su condición efímera, desdibujando la función práctica del cobertizo y estableciendo un vínculo estético entre lo natural y lo construido.

Llasag (2025), Jorge Satorre. Coster Art i Natura. Pollença, Mallorca.
Jorge Satorre (México, 1979) realizó un vaciado de hormigón sobre una especie de molde o impronta rectangular, de tres por seis metros y de buen espesor, directamente sobre la tierra. Allí quedaron las “impresas”, las “huellas” de parte de los materiales empleados en su realización, como listones de madera y algunas herramientas, como una pica, masas y vasijas. La obra, titulada Llasag (2025), fue levantada tras su ejecución y quedó recostada sobre un muro de piedras, quedando impregnada de tierra. Genera una narrativa en la cual el observador se pregunta: ¿qué pasó aquí para que quedaran estas huellas?, ¿estos rastros de intervención?, ¿qué sucedió? Al parecer, siempre quedan huellas de la intervención humana, rastros de lo ocurrido. Esto es recurrente en la obra de Satorre, quien ha realizado trabajos similares donde la huella la deja el cuerpo humano, incluso en interacción entre un cuerpo masculino y otro femenino. Pero en esta propuesta se centra en lo laboral, la huella de lo que se hace, señalando un vestigio, no una narrativa compleja, aunque la imaginación puede crear una historia diferente y más elaborada.
Como todo parque de escultura, su desarrollo es un proceso, y los artistas van llenando los espacios con sus obras. Amador Magraner ya detonó la posibilidad de que exista un espacio abierto, a los pies de la rocosa Tramontana, donde puedan habitar numerosas esculturas para ser observadas en un contexto diferente y donde no hay afán por salir de un recinto cerrado, sino la tranquilidad de abandonarse a la contemplación, en el diálogo entre artista, obra, entorno y observador. Toda una experiencia para no perderse.
Así, Coster se erige como un centro vivo de investigación y producción, donde también podrás asistir a talleres, performance, visitas guiadas; redefiniendo el museo sin paredes en el corazón de Mallorca.Coster Art i Natura. Camí del Puig de Maria, s/n. 07460 Pollença. Mallorca.

