
Alberto Carrera Blecua. Viaje de ida y vuelta
Del 9 de mayo al 20 de julio de 2025
Sala de Exposiciones de la Diputación de Huesca
Porches de Galicia, 4 – Huesca
Comisarios: Pía Minchot y Javier Carrera
La Diputación Provincial de Huesca presenta una exposición dedicada a honrar la trayectoria y el legado del artista oscense Alberto Carrera Blecua (1952-2017). Bajo el concepto del «viaje interior», la muestra despliega una selección de obras inéditas y finales, creadas en la última década de su vida, que funcionan como puertas hacia la exploración de los laberintos emocionales y los territorios ocultos de la mente.
Organizada en tres actos, acompañados de un prólogo y un epílogo, la propuesta se articula como un relato metaliterario que invita al espectador a sumergirse en una travesía introspectiva. Las piezas, elaboradas con múltiples técnicas, materializan emociones, memorias y capas de conciencia, transformándose en testimonios visuales de una búsqueda existencial.
La exposición también revive el espíritu de El viaje, proyecto colectivo ideado por Carrera Blecua en 1988 que situó a Huesca en el mapa del arte contemporáneo. Más que una retrospectiva, este homenaje abre un diálogo íntimo con el artista, abordando temas como la identidad, la otredad, la fugacidad del tiempo, la soledad y la dualidad entre sensualidad y desgarro.
Reconocido como pionero del arte contemporáneo y el pintor oscense más global de su generación, Carrera Blecua desarrolló una obra marcada por la indagación constante en el yo. Su trazo expresivo y gestualidad pictórica revelan una reflexión sobre la presencia humana, la nostalgia del pasado, la fragilidad del instante y la tensión entre pasión y conflicto.
El diseño curatorial evita cronologías o clasificaciones académicas para priorizar una experiencia sensorial. El recorrido se teje mediante conexiones emocionales, permitiendo que el público interprete y construya significados a través de evocaciones personales. La voz del artista prevalece sobre la de los curadores, enfatizando el carácter performativo de la muestra: activar emociones que acerquen al espectador tanto al creador como al ser humano detrás de la obra. Una invitación a viajar sin mapas, donde el arte es el espejo de lo invisible.

