
Me das tus manos, Archivo Sentimental de Creadoras
Por Mareta Espinosa
El proyecto comenzó en 2020, cuando Elena Jiménez inició la construcción de este archivo de mujeres creadoras, que en principio no se iba a llamar así. Desde entonces ha ido recogiendo las huellas de 82 artistas mediante el moldeado en escayola de sus manos. Por cuestiones de espacio, la exposición presenta 42 de esos moldes, aunque ninguno tiene el nombre de la artista representada. Ese gesto desplaza la lectura convencional del retrato y de la autoría. No sabemos a quién pertenece cada mano, no accedemos a los rostros, pero sí podemos reconocer a las creadoras a través de sus manos. La identidad no se impone desde el nombre o la imagen, sino que se confía a la materia, el gesto y la huella. Es ahí donde la obra adquiere una dimensión poética, frente a las ausencias que han atravesado la historia cultural, Jiménez propone una red de presencias.
El proceso de trabajo tiene un carácter performátivo e íntimo. Cada molde nace de un encuentro, de un cara a cara entre la artista y las compañeras que participan.

Antes de empezar la acción en su taller, Elena pregunta ¿Me das tus manos? Cuando la invitada asentía, le entregaba un trozo de escayola que ya estaba preparado y, por indicación de Elena, lo apretaba entre sus manos todo el tiempo necesario para que la escayola fraguara. Le entregaba la pieza resultante a Elena. Mientras tanto se dialogaba, se contaban proyectos, alegrías y penas. La acción se realizaba únicamente entre la artista y la artista invitada, sin público, de una manera intima La escultura emerge así de una experiencia relacional, afectiva y comunitaria. Hasta la finalización del proceso se suceden conversaciones, tiempos compartidos, moldes y fotografías.
La creación así deja de entenderse como un acto individual para convertirse en una práctica compartida, donde la confianza y el reconocimiento mutuo son materiales tan importantes como la escayola.
Por eso, la exposición no se puede entender solo a través del resultado escultórico. Los dibujos y las fotografías del proceso enriquecen y dan vida al significado de los moldes. Los dibujos capturan el movimiento del hacer, el gesto que precede o acompaña al molde, mientras que las fotografías documentan el encuentro, la intimidad y el tiempo compartido. Es una forma de crear un archivo emocional y personal que resulta complicado de captar solo en una sala de exposición. Aunque no se ven los rostros ni se identifican los nombres, las manos permiten reconocer a las artistas. La huella se convierte en un lenguaje que puede contar historias de trabajo, conocimiento y resistencia. La piel se transforma en una memoria tangible y la escayola se convierte en un soporte frágil pero duradero de esa memoria.

La obra se sitúa dentro de las prácticas feministas contemporáneas que buscan recuperar relatos que han sido históricamente silenciados y que enfatizan la necesidad de generar nuevas formas de representación. No es necesario esperar que la artista sea olvidada para recuperarla, ahora se visibiliza. Cada molde es un testimonio y una afirmación, cada huella, una inscripción material de lo que ha sido creado, pensado y transmitido por mujeres. La repetición de formas similares, pero nunca idénticas, desafía la noción tradicional de originalidad y desplaza la atención hacia los vínculos que hacen posible toda obra. No es tanto la firma individual lo que importa, sino la red de encuentros, cuidados y saberes que sostiene la práctica artística. En este sentido, Me das tus manos funciona como un cuerpo colectivo. Las manos no están aisladas, sino que juntas forman un archivo vivo que crece a partir de la suma de experiencias y memorias compartidas.

Entre la ligereza de la escayola y la permanencia del gesto, las esculturas crean un diálogo íntimo entre el cuerpo y la materia. La mano que crea, sostiene, cuida y transmite queda inmortalizada en un molde, pero no se convierte en piedra, se activa. La exposición no guarda el pasado como un simple depósito cerrado, sino que lo proyecta hacia el futuro a través de la fuerza silenciosa de las manos que crean. Me das tus manos es una red de afectos y reconocimientos, un espacio donde diferentes generaciones, trayectorias y contextos se encuentran para afirmar su presencia en la cultura contemporánea. También es una obra colaborativa que transforma la exposición en una experiencia de escucha, memoria y comunidad. Me das tus manos. Archivo de mujeres creadoras» es un archivo que se construye desde el afecto, la escucha y la materialidad de las huellas. Cada mano moldeada es una inscripción de memoria, pero también una promesa de futuro, la de seguir reconociendo y visibilizando las contribuciones de las mujeres a la cultura contemporánea.
Del 28 de octubre de 2026 al 18 de abril de 2027
Elena Jiménez. Me das tus manos. Archivo de mujeres creadoras.
Centro Centro, Madrid

