
Vistas de espacios interiores de Faro Santander. Foto: Juan Baraja
Faro Santander, a punto para recibir sus primeras obras a dos meses de abrir
A dos meses de su apertura, programada para el 8 de septiembre de 2026, Faro Santander está ultimando los detalles para convertirse en el nuevo referente cultural de la capital cántabra. Este ambicioso proyecto, impulsado por la Fundación Banco Santander, transformará el histórico Edificio Pereda —que fue la sede central del banco y está catalogado como Bien de Interés Cultural— en un centro de arte accesible para todos, siendo el primero de su tipo en España diseñado por el renombrado estudio del Premio Pritzker, David Chipperfield.
La intervención, llevada a cabo bajo la dirección de IDOM y la constructora Ferrovial, ha dotado al edificio de más de 10.000 metros cuadrados de superficie útil distribuidos en diez niveles. De estos, alrededor de 3.000 metros cuadrados se destinarán a espacios expositivos en cinco plantas, mientras que los dos niveles superiores contarán con una cafetería y un restaurante que ofrecerán una terraza-mirador con vistas a la bahía. En los tres sótanos se ubicarán el auditorio y las infraestructuras técnicas necesarias.
Desde el punto de vista arquitectónico, el proyecto reinterpreta un edificio con una historia rica y compleja —sus partes más antiguas se remontan a 1795—, que había evolucionado hacia una distribución interior desordenada y una imagen exterior solemne pero cerrada. El estudio Chipperfield, con equipos en Londres y Santiago de Compostela, ha buscado convertir este espacio en un lugar cívico y accesible. El emblemático arco central se convierte en el eje principal: su cerramiento parcial de cristal permite vislumbrar la circulación interior y refuerza su papel como una puerta simbólica entre la ciudad y el mar. Entre los nuevos elementos destacados se encuentra una escalera en espiral de hormigón visto que conecta el acceso con las galerías expositivas, mientras que las ampliaciones —el arco y el pabellón de cubierta— se han diseñado con estructuras ligeras de acero que contrastan con la histórica fábrica.

Corte seccional de Faro Santander. Cortesía de David Chipperfield Architects
Faro Santander dedicara una planta completa a la Colección Banco Santander, un tesoro por descubrir que estará en exhibición de manera permanente y dinámica. Otra planta se destinará a albergar grandes exposiciones temporales, y entre ambas, habrá un espacio pensado para la experimentación y la exploración, ideal para las familias. En la primera planta, se encontrará un área dedicada a artistas de Cantabria, diseñada como una plataforma para proyectos colaborativos con agentes culturales de la región. Además, el centro contará con instalaciones tecnológicas innovadoras que servirán como un canal para transmitir proyectos relacionados con la experimentación artística.
La sostenibilidad es otro de los pilares fundamentales de este proyecto. Faro Santander ha logrado la certificación BREEAM Excepcional, alcanzando una impresionante puntuación de 92,96 en la fase de diseño, la más alta registrada hasta ahora para un museo o centro cultural en el mundo. La rehabilitación del edificio incorpora soluciones como un sistema de climatización basado en geotermia y la termoactivación de la estructura, techos verdes, reutilización de aguas pluviales para riego, infraestructuras para ciclistas y una gestión de residuos que supera el 95%. Todo esto ayuda a reducir el impacto ambiental de la nueva construcción, al tiempo que asegura las condiciones óptimas para la conservación de las obras.
David Chipperfield describe esta intervención como “un gesto de generosidad y una visión de futuro que reconoce la importancia de las instituciones culturales no solo como guardianes del patrimonio y el arte, sino como actores activos en la vida cívica”. Para Daniel Vega Pérez de Arlucea, director de Faro Santander, el diseño busca “crear un centro cultural abierto a la ciudadanía, un lugar accesible y cercano, con espacios diversos y de alta calidad, donde todos puedan disfrutar de una experiencia única”.
Con esta transformación, el Edificio Pereda cobra vida de nuevo, convirtiéndose en un lugar donde el arte, la cultura y la tecnología se entrelazan en un ambiente sostenible y accesible. Faro Santander tiene la ambición de posicionar a Santander y Cantabria como destinos culturales esenciales en el norte de España, buscando integrarse de manera completa en el escenario artístico internacional.

