Aitor Ortiz. Gaudí. Impresiones íntimas

Del 25 de junio al 15 de noviembre de 2026

Can Balaguer

Carrer Unió, 3, Centre, 07001 Palma.

En un mundo donde la arquitectura de Antoni Gaudí es una de las más fotografiadas, el fotógrafo vasco Aitor Ortiz (Bilbao, 1971) se enfrenta al desafío de ofrecer una perspectiva que, lejos de caer en lo habitual o repetitivo, busca revelar un Gaudí inexplorado y secreto.

Ortiz, quien se especializa en capturar grandes estructuras arquitectónicas contemporáneas, no busca encontrar elementos que nunca antes hayan sido fotografiados, algo que podría considerarse una tarea casi imposible. Su meta es más ambiciosa y sutil: observar los espacios del genio catalán con «austeridad y distancia». Para lograrlo, el fotógrafo prescinde del color y se sumerge en los detalles, alejándose de la monumentalidad y el cromatismo que a menudo se asocian con Gaudí. Su enfoque en blanco y negro nos invita a descubrir a otro Gaudí: uno más sutil, delicado y casi imperceptible, que se pierde entre las fantásticas creaciones de su imaginación. Esta aproximación establece una «delicada e íntima conversación» entre el fotógrafo y el arquitecto, donde ambos enriquecen sus lenguajes.

El resultado es una colección de imágenes que se centran especialmente en el proceso creativo de Gaudí, en su «laboratorio» y taller de maquetas, presentando estos espacios con la misma importancia que la obra construida. Aitor Ortiz, al hacerlo, no solo revela la sorprendente modernidad y relevancia de Gaudí en su tiempo, sino que también se mantiene fiel a su propio estilo fotográfico, explorando los «dilemas entre la representación y la interpretación».

El montaje de la exposición en Can Balaguer, que incluye cerca de 70 obras, refuerza esta propuesta íntima. Las fotografías, de tamaño reducido y con un formato clásico, contrastan con sus métodos de impresión y montaje, que son bastante contemporáneos. Esta mezcla le da a la muestra una «presencia silenciosa», donde el silencio visual se convierte en el verdadero protagonista. Al igual que en la música de Frederic Mompou, la exposición se mueve entre dos sonoridades íntimas o, más bien, entre dos imágenes silenciosas, creando un espacio de contemplación que invita al visitante a redescubrir la arquitectura de Gaudí desde una perspectiva completamente nueva y profunda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad