Juan Francisco Casas. La Noche Sexual

Del 4 de junio al 11 de julio de 2026

Galería Fernando Pradilla

Claudio Coello, 20, Madrid

Juan Francisco Casas, reconocido por sus dibujos hiperrealistas realizados con un bolígrafo BIC azul, se embarca ahora en una nueva aventura . El artista andaluz se aleja temporalmente de su característico azul monocromático para sumergirse en un rojo más visceral, utilizando pinturas al óleo y pintalabios como nuevas herramientas. Titulada La Noche Sexual, su última exposición invita al espectador a una profunda reflexión sobre el deseo, el cuerpo y el acto de mirar.

El rojo ocupa un lugar central en esta nueva obra. Casas recurre al peso histórico y simbólico del primer color de la humanidad, el que nuestros antepasados utilizaban en las cuevas para rituales relacionados con la sangre. «El rojo es el primer color de la historia de la humanidad», explica el artista, «y conlleva multitud de significados: sexo, belleza, muerte». En sus lienzos, este hilo rojo entrelaza temas de lo carnal, lo prohibido, la violencia y el poder.

La base intelectual de la exposición se inspira en la obra del pensador francés Pascal Quignard. En lugar de ilustrar el libro, Casas lo utiliza como «desencadenante» para abordar de forma lírica sus escenas invisibles: el baño de Diana y Acteón, las Furias y el encuentro entre Baubo y Deméter. La mitología clásica impregna sutilmente su obra, sin ser evidente. En el díptico Acteón y Diana, el cazador ha desaparecido, dejando a la diosa envuelta en un líquido metálico. En Baubo, la feminidad se representa como una flor gigante que también hace las veces de órgano sexual.

Las flores, que son uno de los elementos clave, nos llevan a la tradición de la pintora neerlandesa Rachel Ruysch. Casas las reinterpreta desde una perspectiva contemporánea y sexualizada. Pero hay un giro interesante: muchas de estas flores están pintadas con labial rojo. “El labial rojo forma parte de la historia cultural del erotismo y la seducción —comenta Casas—. Cuando nos pintamos los labios, las referencias inconscientes a la vulva son evidentes”. Así, las flores se transforman en “vulvas gigantes”, explorando de manera explícita lo orgánico y lo corporal.

La exposición, que tiene un enfoque instalativo, desafía el espacio pictórico tradicional. Con nueve obras que incluyen grandes lienzos, 200 polaroids de tono voyeurista y una escultura floral, Casas crea un entorno inmersivo, monocromático y ambiguo. Las polaroids, que evocan los cientos de ojos del gigante Argos Panoptes, convierten al espectador en un voyeur. La performer Rocío Ciarán, colaboradora frecuente del artista, también aporta su mundo de látex y BDSM en la serie Las Fieras.

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