
David Martín Martín, cuando el agua, o su ausencia, es objetivo de estado de ánimo
Por Cesar Serna
Bien es cierto que cuando las cosas están ahí, siempre a mano, a nuestra merced, conformismo, no solemos darle la importancia que, en realidad, tienen. Esta óptica personal es la que ha querido retratar y romper David Martín Martín, fotógrafo madrileño (1970) de notada experiencia con su inseparable cámara, cuyo resultado ahora, flash a flash, nos acerca, para deleite de todos, en el amplio espacio expositivo, a dos alturas, de la Casa do Brasil en Madrid.
Agua 360, un titulo circular y empapado que recoge un viaje comprimido, en diferentes tamaños, que deposita en nuestros ojos, como antes fueran los suyos concentrados en una única lente, como el ojo que todo lo ve, de este infatigable trotamundos a lo largo y ancho del planeta para poner de relieve en instantáneas el valor de este universal elemento esencial de nuestra vida, y la importancia y deber en el uso razonable del mismo. El agua, como altavoz, al igual que el oro o la hambruna se han convertido en moneda de cambio, en prisionero de guerra de un paisaje en peligro que clama. Y es que como decía Henri-Fréderic Amiel “los paisajes deben ser estados de ánimo”. Y eso es lo que hace David con estas fotografías trasladarnos a esos parajes ya vividos que están en constante construcción gracias al agua que incide y erosiona el factor humano y los objetos que lo habitan dotando de sentido la existencia. Destacando, incluso en su relato visual, que la ausencia del mismo, a nuestro pesar, constituye en sí, un ingrediente más de belleza de un escenario desolador, habitado ¿o no? La estructura armónica de un estado que baña e ignoramos a conciencia, cambio climático.

En exceso, mucho, poco o nada, el doble Martín, va confeccionando, foto a foto, un ecosistema acuático de realidad, recorrido por rincones emblemáticos del mundo que ha visitado. Desde el monstruoso, aunque cada vez menos y amenazado, Perito Moreno argentino, pasando sigiloso nocturno sobre el cinematográfico puente de Brooklyn en Nueva York, la serena magia del Taj Mahal en Agra, estado de Uttar Pradesh, India, a conmovedoras escenas mundanas de poblados africanos donde el agua trasciende y escasea para convertirse en sinónimo de vida y juego deportivo a la par, hasta llegar a la plena y más absoluta agonía de barcos que surcan mares de arena (recuerdan al Azor en su destierro burgalés) que no van a ninguna parte, tal cual, ávidos quizá de un milagro perpetrado por el santo labrador.
Todo ello gracias a la gran destreza de este minucioso artista formado en diferentes escuelas de fotografía como Leica Academy, EFTI, La Máquina, Too Many Flash, Blanco y Negro o diferentes workshop en la japonesa Canon o el certamen dePhotoEspaña, en el que ha cosechado varios reconocimientos como el PHiesta en Segovia 2022 o el R. Summit Canon. Un pase gráfico para numerosas exposiciones individuales y colectivas en Colegios oficiales como el de Veterinarios de Madrid e instituciones municipales.

En este juego visual contrasentido, “No nos hace falta ver el lago, no nos hace falta observar el mar, no nos hace falta sentir la lluvia, no nos hace falta navegar el rio, no nos hace falta atravesar el glaciar”. Tan solo, como reza la exposición: vivir. Con o sin él, la belleza del espacio marco de nuestro retrato vital. ¡A mojarse! ¿O no?
David Martín Martín, 360Agua360. Casa do Brasil, Avda. de la Memoria, 3. Madrid, Hasta 2 de junio 2026

