
CABELLO / CARCELLER. NOTAS AL PIE
Del 17 de abril al 5 de julio de 2026
TEA Tenerife Espacio de las Artes.
Av. de San Sebastián, 10, 38003 Santa Cruz de Tenerife
Comisarios, Sergio Rubira & Daniasa Curbelo
La exposición de Cabello/Carceller, comisariada por Sergio Rubira & Daniasa Curbelo en TEA, se presenta como un desafío a la historia oficial a través de la figura de la nota al pie. Los artistas se colocan en un espacio incómodo donde el relato dominante, al ser leído desde una perspectiva diferente, comienza a desmoronarse, revelando lo que ha sido excluido. No se trata simplemente de rescatar figuras olvidadas y devolverlas al discurso tal como eran, sino de poner de manifiesto las condiciones que llevaron a su borrado y los mecanismos que facilitaron su desaparición. De esta manera, personajes como Catalina de Erauso, Céspedes o Agustina González emergen como “sujetos imprevistos”, en palabras de Carla Lonzi: vidas que desbordaban cualquier clasificación binaria y que, al resistirse a ser etiquetadas, abren la puerta a pensar en una genealogía trans en constante movimiento, compuesta de desplazamientos e interrupciones más que de continuidades.
La muestra arranca desde el final con “Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo trans”, donde la figura de la Monja Alférez se convierte en un espejo a partir del cuadro de Van der Hamen. Varios personajes contemporáneos dialogan con esa imagen, proyectándose en ella para crear una narrativa inestable que no busca explicar a Erauso, sino más bien resaltar que nunca se podrá entender del todo. En “A/O (Caso Céspedes)”, los artistas exploran la historia de una persona esclavizada que navegó por diferentes géneros y clases sociales. El archivo se presenta como una construcción violenta que fija la identidad dentro de un régimen de inteligibilidad impuesto, mostrando cómo género, raza y condición de esclavitud forman un entramado inseparable.
“Locura social. Musical contra un fusilamiento” toma la forma de un musical distorsionado para abordar la figura de Agustina González López, La Zapatera, quien fue fusilada en 1936. La obra invierte la perspectiva: la locura no reside en quien es señalado, sino en la sociedad que lo margina. Por otro lado, “Bailando El género en disputa” lleva la teoría al cuerpo a través de un proceso colectivo donde el texto de Judith Butler se convierte en una partitura para una acción, superando sus propios límites. Finalmente, “El jardín imposible de Tefía. Prólogo para un campo de concentración” cierra la exposición desde el principio, trasladando la memoria de la colonia penitenciaria de Fuerteventura hacia un tiempo inestable donde pasado y futuro se entrelazan. El jardín, que etimológicamente significa espacio cercado, se revela como un dispositivo de control que decide qué crece y qué debe ser arrancado, construyendo una distopía cercana en la que nuevos sujetos disidentes vuelven a ocupar el mismo espacio bajo formas igualmente crueles. Sin embargo, entre las piedras de la cantera, queda una puerta abierta a la resistencia: “Soy piedra, resisto”.

