
Almaty: arqueología de una ciudad. Juan Saliquet
Residencia Artística Internacional Art Future en Almaty con el Artista Español Juan Saliquet
La Galería Esentai de Arte Contemporáneo, en colaboración con la Embajada de España en Kazajstán, ha anunciado la próxima residencia artística internacional Art Future, que tendrá lugar en Almaty durante el verano de 2025. Este proyecto, resultado de una cooperación cultural sostenible entre ambos países, busca fomentar el diálogo creativo entre las escenas artísticas de España y Kazajstán. El artista invitado es el fotógrafo y creador visual español Juan Saliquet, cuya obra se caracteriza por una exploración interdisciplinar entre fotografía, escultura y pintura.
La residencia funcionará como un laboratorio de prácticas artísticas contemporáneas, combinando trabajo de estudio experimental, investigación urbana y actividades educativas abiertas al público. Además, se promoverá la participación de artistas locales, facilitando un intercambio cultural que enriquezca tanto a los creadores kazajos como al propio Saliquet. Entre los objetivos del programa destaca la reflexión sobre la identidad urbana de Almaty, una ciudad que, según el planteamiento del proyecto, se presenta como un «museo vivo» de capas históricas y expresiones populares.
Juan Saliquet, nacido en Madrid en 1969, es conocido por su técnica Cuttings/Erased, en la que interviene fotografías con herramientas como cutters, gomas de borrar y luz, transformando imágenes planas en piezas tridimensionales que evocan profundidad y tensión emocional. Su trabajo gira en torno a temas como la memoria, la herencia histórica y la plasticidad de la luz, reinterpretando tanto tradiciones clásicas como lenguajes visuales contemporáneos. Su participación en esta residencia permitirá una mirada fresca sobre el paisaje urbano y social de Almaty, integrando su enfoque conceptual con las particularidades locales.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la exposición «Almaty: arqueología de una ciudad», que aborda la estética única de la metrópolis kazaja. A través de un enfoque poético y visual, se destacan las huellas del tiempo en la arquitectura, los barrios y los espacios públicos. Almaty se describe como una ciudad donde conviven las estructuras monumentales de la era soviética con modificaciones espontáneas de sus habitantes: balcones coloridos, reparaciones improvisadas que adquieren formas casi escultóricas y pequeños jardines que contrastan con la rigidez del urbanismo planificado. Esta mezcla de lo monumental y lo cotidiano genera un paisaje surrealista, donde la libertad individual de transformar el espacio desafía las normas estéticas convencionales.
El texto que acompaña al proyecto, reflexiona sobre cómo Almaty, en su proceso de modernización, podría perder parte de esta identidad orgánica si no se valora su patrimonio vivo. Frente a la homogeneización arquitectónica de muchas ciudades globales, Almaty conserva una singularidad fruto de la creatividad popular, donde cada detalle—desde un mosaico desgastado hasta un balón reconvertido en maceta—cuenta una historia. La propuesta artística de Saliquet no busca documentar la ciudad de manera literal, sino capturar su «estratificación pictórica»: los óxidos, las texturas y las geometrías que el tiempo ha ido depositando en sus muros, convirtiendo lo urbano en una obra colectiva en constante evolución.
La residencia Art Future representa, por tanto, una oportunidad para explorar cómo el arte puede actuar como puente entre culturas, al tiempo que invita a reconsiderar el valor de lo espontáneo en la construcción de la memoria urbana. Para Saliquet, cuyo trabajo siempre ha dialogado con la idea de huella y transformación, Almaty se presenta como un lienzo excepcional. El proyecto culminará con una exposición que fusionará su visión artística con las voces locales, ofreciendo una reflexión compartida sobre patrimonio, identidad y futuro.
Con iniciativas como esta, la Galería Esentai y la Embajada de España refuerzan su compromiso con el intercambio cultural, demostrando que el arte contemporáneo puede ser una herramienta para entender—y celebrar—las complejidades de las ciudades y sus habitantes.

