
María Villacorta: Entre astros y polen 9. Hierro, óxido y papel, 42 x 30 cm, 2019
María Villacorta. Tiempo y profundidad
Desde el 13 de junio hasta el 30 de noviembre de 2025
Centro de Arte Rupestre ‘Alberto I de Mónaco’
Puente Viesgo (Cantabria)
Comisaria, Míriam Callejo
La exposición «Tiempo y profundidad», de la artista cántabra María Villacorta (Arce, 1991), es una interesante mezcla entre la Prehistoria y el arte contemporáneo. Esta muestra, organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, marca un hito al ser la primera exposición de arte contemporáneo en este centro, con el objetivo de crear un «diálogo entre el primer arte de nuestras cuevas, Patrimonio de la Humanidad, y el talento joven e innovador».
La exposición incluye cerca de cincuenta piezas, tanto pictóricas como escultóricas, que indagan en la conexión entre el pasado y el presente. Villacorta utiliza materiales como hierro reciclado, que es una constante en su trabajo, así como diferentes tipos de papel, donde el paso del tiempo se convierte en un elemento creativo esencial. Estos materiales, que a primera vista parecen opuestos, se transforman en una «piel» robusta, cuyos estratos, matices y texturas se revelan dependiendo de la luz, la distancia o el ángulo desde el que se observen. Las formas que emergen de un proceso tanto azaroso como controlado evocan los signos fundamentales del arte rupestre prehistórico, conectando con los gestos ancestrales de intervención humana en cuevas que datan de hace más de 40.000 años.
Para Villacorta, la exposición explora el «paisaje lítico» —rocas que actúan como guardianes del tiempo, testigos de guerras y erosiones— y el «paisaje antropológico», donde la roca se desgasta por la intervención humana en un ciclo de creación y destrucción civilizatoria. Según sus propias palabras: «Este grupo de obras es el resultado de la mirada hacia el paisaje, de su erosión […] en el salvaje proceso de creación y destrucción de las civilizaciones». La propuesta va más allá de lo estético, convirtiéndose en una «arqueología de la consciencia», invitándonos a reconocer en nuestro ADN colectivo esa conexión intuitiva con los signos primordiales.
«Tiempo y profundidad» conecta épocas distantes a través de técnicas contemporáneas y simbolismos ancestrales y provoca una reflexión sobre la memoria como un territorio compartido entre la naturaleza, la humanidad y el tiempo.

