
Foto, cortesía de RPH
ALICIA MARTÍN. CONTRA LA TRANQUILA GRANDEZA
Hasta el 24 julio 2025
Galería Rafael Pérez Hernando
Orellana 8, Madrid.
Contra la tranquila grandeza parte de una sospecha sobre el relato y los
fundamentos formales que han articulado el canon de la Historia del Arte a lo largo
de los siglos. El título tensiona el principio formulado por Johan Joachim
Winckelmann, considerado como uno de los “padres de la Estética”, en el siglo
XVIII: “noble sencillez y tranquila grandeza”, que cimentó el paradigma clasicista.
Lejos de una oposición frontal, la exposición plantea una fricción con la autoridad
del canon que nombra, ordena y jerarquiza.
Con el propósito de señalar la fragilidad de la autoridad estética, la exposición
propone una distorsión de los aparatos ideológicos del canon, reapropiándose y
tensionando sus formatos tradicionales. La biblioteca, entendida como sistema de
ordenación, se presenta hecha añicos, aludiendo a la fragmentación de los
saberes legitimados. El retrato, representación normativa de una individualidad
particular, aquí se construye mediante la aglomeración de revistas de arte,
diluyendo ese sentido de unicidad en una identidad colectiva, en un retrato de
retratos. Por su parte, el ornamento clásico, símbolo de la grandeza formal, se
revisita en una voluta barroca hecha de malla metálica. Normalmente utilizada
como base y armazón de la forma, aquí la malla pasa a un primer plano,
planteando el contraste entre la “nobleza del material” y la intención de adornar
con un material inadecuado. Así, la forma se mantiene, pero el material la
traiciona.
Mediante la fragmentación y la subversión de formas establecidas, Contra la
tranquila grandeza propone una mirada hacia la tradición desde gestos disruptivos
que erosionan la autoridad estética, sus narrativas, símbolos y materiales.
Alicia Martín, 2025

