
Pepa Caballero. S/T, Serie gris y negro. Cortesía de la galería Isabel Hurley
Pepa Caballero. La Génesis de un Lenguaje Abstracto en la Galería Isabel Hurley
Por Mareta Espinosa
La Galería Isabel Hurley de Málaga presenta hasta el 9 de mayo de 2025 una exposición íntima que desvela el proceso creativo de Pepa Caballero (1943-2012) durante su década crucial de transición hacia la abstracción. Mientras la retrospectiva del CAAC mostraba su obra madura, esta muestra es la selección de piezas de los años 70 menos conocidas de Pepa Caballero. El paso de la figuración a la abstracción: «De la pintura abstracta no se parte. A la pintura abstracta se llega». El recorrido comienza con sus primeros titubeos en el lenguaje no figurativo, donde conviven influencias del informalismo español con incipientes búsquedas geométricas. Destaca especialmente el uso innovador de materiales humildes como la arpillera -procedente del ultramarinos familiar- que transforma en soporte de obras minimalistas, creando una paradoja entre lo povera y lo trascendente.

Pepa Caballero. S/T, Serie rojo y negro. Cortesía de la galería Isabel Hurley
El punto de inflexión lo marca un enigmático díptico figurativo de 1970 donde una esfera blanca empuja a una mujer desnuda, obra que actúa como puente conceptual hacia su serie «Grises». Aquí la esfera evoluciona desde un elemento narrativo hasta convertirse en punctum abstracto, flotando en espacios indeterminados «como si el lienzo la pariera». Comisarios como Isabel Tejeda interpretan esta iconografía como un feminismo sutil: aunque Caballero no fue militante, su obra refleja la lucha por la igualdad en un mundo artístico dominado por hombres. La muestra detalla cómo depuró su paleta hacia colores esenciales -el rojo «tierra y cielo», el negro «lleno de vida», los dorados angélicos- que construyen lo que ella llamaba «un mundo cercano al silencio».
En la zona central de la galería se revela su fascinación por las formas circulares, que evolucionan desde sugerentes organicismos hasta geometrías puras cargadas de espiritualidad. En piezas como «Grado cero» (1971) o la serie «Rojos» (1973-75), la artista demuestra su capacidad para sintetizar influencias dispares -desde la tradición española hasta el minimalismo- en un lenguaje personal donde lo matérico dialoga con lo etéreo. El uso de sombras como «retórica visual» para crear profundidad en composiciones planas, o la superposición de arpilleras cosidas que oscilan entre pintura y escultura, muestran a una creadora en plena experimentación con los límites del medio pictórico.

Pepa Caballero. Vista de la exposición. Cortesía de la galería Isabel Hurley
La exposición culmina confrontando estas obras tempranas con piezas de los 80, demostrando cómo aquellos años de búsqueda sentaron las bases de su estilo maduro. Más que una revisión histórica, la muestra ofrece una lección sobre el proceso creativo: esos «errores» que Caballero consideraba pasos necesarios, esa dedicación obsesiva («pintar, pintar y volver a pintar») libre de ataduras comerciales. En tiempos de recuperación de artistas mujeres en la historia del arte contemporáneo, redescubrir a una artista que halló el infinito en una esfera suspendida sobre arpillera resulta profundamente acertado. Como escribió en sus notas: «Pinto para habitar el silencio». La Galería Hurley nos brinda el privilegio de escuchar ese silencio elocuente.
Pepa Caballero. A la abstracción se llega
Galería Isabel Hurley. P.º Reding, 39, Distrito Centro, 29016 Málaga
Del 7 de marzo al 9 de mayo de 2025

