
CDC Matadero, Lara Ruiz. URVANITY.
FERIAS SIN NORIA
Por Julio C. Vázquez-Ortiz
Arco y sus satélites llegan a 2025 compactados en la monotonía que produce cumplir las expectativas. Sin sorpresas, y siendo cada feria lo que se esperaba de ella, pasamos un nuevo año repasando cómo el oeste peninsular queda representado; un micro cosmos en el que encontrar novedades a sumar a los habituales, para añadir nuevos agentes a la proyección del arte en periferias.
De esta manera, ARCO presentó una edición en la que, hasta la polémica forzada por los medios en torno a una nueva obra de Eugenio Merino cabe dentro de lo esperado, con la galería ADN encarnando el perfil contestatario que se le requiere, a través de viejes conocides de estos lares, como Avelino Sala, el colectivo Democracia o Nuria Güell, todes parte en algún momento de la programación de Cáceres Abierto. Revisión, la que propone la galería barcelonesa, de un ya de por si manoseado arte político que sobrevive como único bosquejo de subversión en un entorno de autocomplacencia, por otro lado, propio de estos contextos feriados.
Por su parte, la gran novedad para los seguidores del oeste artístico estatal, es sin duda la presencia del Estudio Ponce Contreras en el papel de editor del catálogo de ARCO Madrid, junto a su futura edición lisboeta; hecho que denota cómo el talento rebosa el perfil puramente artístico, para mostrar maestría en otras profesiones relacionadas con el arte contemporáneo, desde el retorno al territorio como fórmula válida. Todo un éxito que agotó existencias a mitad de evento y que permite ilusionarnos con la idea de un ecosistema artístico desde Extremadura, más allá de la mera exportación de artistas.

Abel Jaramillo en Galería Ángeles Baños. ARCO. Foto: José A. Salgado.
Mientras tanto, la incombustible Ángeles Baños y su galería, vuelven con un ya más que emergente
Abel Jaramillo (entre otros) como pica en Flandes, que sigue ganando adeptos con su narrativa inspirada en la intrahistoria extremeña, la cual universaliza desde lenguajes contemporáneos y relatos que rozan la ficción, como el volcán de Las Hurdes, que no es. De la misma manera, las hermanas Castellanos (extremeñas afincadas en Madrid) llevan con su galería Formato Cómodo a una de sus artistas fetiche, Victoria Gil, también del terruño, en este caso, con una obra textil y decolonial (focalizada en el el ultramar francés), que bien podría acomodarse en aquel Watemisé eco indigenista, dispuesto al fondo del pabellón 7 de IFEMA bajo el sobrenombre de amazofuturismo; una suerte de movimiento ciber punk amazónico que, en este contexto, pasa a funcionar como clickbait, a modo de eufemismo de la catástrofe medioambiental y extractivista, regado con una interesante nómina de artistas que salvaban un estand desubicado, en apariencia, más cercano a blanquear que a concienciar.
A nivel institucional, la Diputación de Badajoz parece haber hecho los deberes y uso del sentido común que otorga la escucha activa, al mostrar un sensible avance hacia el estand sensato (en contraste con el año anterior), mediante artistas contrastados (y sin apiñar) como Maria José Gallardo, Alejandro Calderón y Lourdes Murillo, junto a la pareja de “Javieres” Cano y Remedios, haciendo las veces de cocomisarios. Bajo el título Sirenas del Guadiana, y sin entrar en valoraciones místicas, nos queda la duda de cuál de las dos partes, feria o institución, emite el canto y quién acaba persuadido por él. Por su parte, la galería Helga de Alvear se convirtió en institución por esta vez, para homenajear a Helga de Alvear por su incontestable influencia en la feria, con una selección de obra adquirida en ARCO a lo largo de los años y que también teje lazos evidentes con nuestro territorio, a través de su museo. Cerrando la participación no comercial, la Fundación Caja de Extremadura continúa su andadura con el premio Obra Abierta que este año recayó sobre Maider López, quien ya pasó por Cáceres en 2019, con su instalación Piedra-piedra, que trasladaba berrocales salvajes del entrono natural, al ordenado granito de la plaza de San Mateo.
En otro orden de cosas, la asociación de profesionales AVAEX, volvió a estar presente a través de su federación, UNIÓN_AC, en un lamentable e improvisado estand, a causa de las recientes guerras internas en Madrid y ajenas a nuestra región. Para acabar con la presentación de la revista Segno, incunable rotativa italiana de la crítica internacional, donde el tótem placentino Fernando Castro Flórez, participa en un primer número de lo que será una nueva publicación periódica e impresa, por primera vez, en España y totalmente en castellano.

Sin título, Jorge Gil en Galería Modus Operandi. JUSTMAD. Foto: José A. Salgado.
Una vez trasladados a los angostos pasillos del céntrico Palacio de Neptuno, nos encontrarnos en JUSTMAD con otra de las novedades de este año (en lo que a perspectiva extremeña se refiere), la presencia del pacense Melchor Balsera en La Zona Gallery, donde su particular técnica pictórica que retoza con las prácticas instalativas, supera el retrato al que nos tiene acostumbrados, para adentrarse en paisajes evocados del Guadiana, en este caso, sin sirenas. Y no podemos dejar de hablar de Jorge Gil, extremeño de adopción y conocido de estas líneas, cuya instalación porcelánica de cabezas, procedente de su reciente exposición FAIL en la Sala de Arte El Brocense de Cáceres, fue adquirida nada más inaugurar el evento, gracias también al formidable trabajo de la galería emergente, Modus Operandi.
Y un poco más al sur, asombra cómo, en un complejo tan amplio, diverso y magnífico como Matadero, URVANITY siga apostando por una intrusiva carpa blanca tipo BBC (bodas, bautizos y comuniones) que rompe la tan característica arquitectura de un entorno y que bien podría funcionar como sede real. Afortunada y acertadamente, frente a ella se dispuso una impactante instalación pública de Lara Ruiz (a quien también sumamos a la nómina extremeña y ex Cáceres Abierto) realizada a partir de su habitual uso de tubos prefabricados de PVC para el ensamblaje artístico participativo, con un resultado de grandes dimensiones que invita a recorrer e incluso a olvidar la carpa bajo la cual se produce la mayor concentración de artistas extremeños, este año. Mientras Lara repite dentro con Gabinete de Dibujos, la villafranquesa Paula Valdeón, presenta una propuesta con la que se decide a conquistar, por fin, esa tercera dimensión que le permita profundizar en su análisis en torno al concepto de habitar, desde la representación de la Tonnheim Gallery. También aparece, un año más, Lola Zoido con la galería Tuesday to Friday y una interesante novedad impresa sobre metacrilatos, sin perder su característico estilo en la fusión, sin complejos, de anglicismos contemporáneos como glitch, glitter o cute, ni alejarse por ello de un primigenio paisajismo. Sumamos a esta lista a Fernando Tinoco, joven dibujante de Medina de las Torres cuyo espíritu podría recoger fácilmente y por si misma toda la linea editorial de Urvanity, en este caso, desde la galería andaluza Renace. Para cerrar con Daniel Muñoz, acompañado de nuevo por Estudio Ponce Contreras, sobre el cual recae ahora la responsabilidad de editar Un tratado en torno al
dibujo de contacto, mucho más que una compilación de media carrera del excelso artista de Moraleja, especializado en arte público; libro presentado de la mano de MawatreS, a quien podemos recordar por la pieza Basamentos, que aún resiste en el cacereño Parque del Príncipe, como poso de lo que fue aquel programa de arte público extremeño y del que también participó Daniel, en su primera edición.
A su vez, por ART MADRID aparecía una Ruth Morán que estrenaba galería taiwanesa, Yiri Art, mostrando sus delicados a la par que rotundos papeles en negro y dorado, que ya pudimos preconizar en otras exposiciones y que asienta este nuevo camino en la trayectoria de la artista pacense. Para concluir con la incorporación del que podríamos tildar, sin miedo a equivocarnos, como el mejor estudio de fotografía de la región, Art Solutely, con Fernando Paramio a la cabeza y que en su día participó con su faceta galerística en HYBRID en 2020, presente ahora como productor para la galería Franquearte, la cual comparte feria con la ya experimentada en este certamen, Beatriz Pereira, también del territorio aunque afincada en las redes, como galería on line.
En definitiva una colección de ferias sin noria, donde la repetitiva estridencia acaba incluso por normalizar la disidencia y en las que merece más la pena indagar en lo tapado, que sumarse al aplauso general. Así, artistas, galeristas, editores, críticos, estudios… alientan en estos foros la esperanza de un sector artístico extremeño profesionalizado, competente y sostenible, del que ya nos sentimos orgullosos, aunque la mayoría aún no lo sepa.

Julio C. Vázquez Ortiz
Comisario independiente y gestor cultural. Miembro del Comité Internacional de Museos de Arte Moderno y Contemporáneo del ICOM (CIMAM) y del Consejo Territorial del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC); presidente de Artistas Visuales y Asociados de Extremadura (AVAEX) y vocal en la directiva de la Asociación de Gestoras y Gestores Culturales de Extremadura (AGCEX). Profesor consultor en la Universitat Oberta Catalunya (UOC) y cofundador de lanzarte.art. Comisario de de la bienal de arte público Cáceres Abierto, entre sus últimos proyectos destacan las residencias artísticas Siberia Cultura, la puesta en marcha del Museo de Muralismo Contemporáneo de Mérida o la IX Bienal Iberoamericana de Obra Gráfica Ciudad de Cáceres. Ha comisariado más de medio centenar de exposiciones en diferentes puntos del territorio nacional e internacional. https://linktr.ee/juliocvazquezortiz

