Deconstruyendo

The Ryder. Yves Klein Instalation Fabrik. Rosana Antolí. Foto: Carlos Jiménez

Deconstruyendo la abstracción.

Por Carlos Jiménez.

Esta exposición colectiva es el resultado de la decisión de su curadora, Felisa Martínez Andrés, de contar una historia del arte valenciano del último medio siglo, utilizando como hilo conductor la abstracción y como canon o referencia la pintura. El resultado le permite afirmar en el catálogo, la existencia de una cierta “resurrección” del arte abstracto, que vendría a demostrar la coincidencia de las fechas de esta colectiva con las de las exposiciones Lo tienes que ver. La autonomía del color en el arte abstracto, en la Fundación March de Madrid y Geométricas en España en la galería José de la Mano, igualmente en la capital de España, que, aunque mucho más modesta por tamaño y obras que las otras, incluye nombres cruciales en la historia la abstracción geométrica, realizada por artistas mujeres. Y desde luego por la extraordinaria retrospectiva de la artista valenciana Soledad Sevilla en el Museo Reina Sofía de Madrid.

De un retorno a la abstracción se habló también, a finales de los años noventa del siglo pasado, para referirse a las obras de una veintena larga de pintores incluidos en la exposición Nuevas abstracciones, realizada en el Museo Reina Sofía y curada por Enrique Juncosa. Todos ellos intentaban encontrar un camino intermedio entre el rigor de la abstracción geométrica y la violencia gestual por el expresionismo abstracto, cuyo conflicto protagonizó la escena artística neoyorquina de los años 50 y 60 del siglo pasado. Esa exposición fue por una parte defensiva, si hemos de dar crédito a su texto de presentación en el que se afirma que “La consciencia de las limitaciones de la pintura es general, pero estos artistas son incapaces de resistirse a sus posibilidades”. Y reivindicativa porque: “Las nuevas abstracciones no son un movimiento nuevo, sino una manifestación más del pluralismo de nuestra época, que se convierte en un soplo de aire fresco después de tantos años de instalaciones y arte político”.

Alex Marco.Foto: Carlos Jiménez

Pero si aquella exposición mostró la reconciliación del rigor y del exceso gestual en el ámbito acotado del cuadro de caballete, Deconstruyendo la abstracción propone la reconciliación, o por lo menos la coexistencia pacífica, de la pintura abstracta en sus diversas variantes con las instalaciones y el arte político. Que subvierten los límites del cuadro de caballete y se sitúan en el campo de la “pintura expandida” y realizan obras que antes que a la pintura in estricto sensu obedecen al concepto de “lo pictórico”. Esta exposición propone así mismo la reconciliación de la figura del pintor solitario que crea su obra en la soledad intransigente de su estudio, con la del artista contemporáneo, que realiza su trabajo contando con máquinas generadoras de imágenes y la colaboración indispensable de equipos multidisciplinares.

Por lo que no resulta sorprendente el papel que cumple de cabecera del discurso visual de esta polifacética muestra, la sala que reúne obras tempranas de Soledad Sevilla, Jordi Teixidor e Ignacio Yturralde. Los tres premios nacionales, los tres representados con cuadros abstractos fuertemente influidos por el ejemplo o la participación, en los años 60 del siglo pasado, en el Seminario de artes del Centro de cálculos de la Universidad de Madrid, que ofreció la oportunidad de experimentar con formas generadas por computador. Antecedente directo e inmediato de los actuales ordenadores y de los sofisticados softwares utilizados extensamente por los artistas contemporáneos incluidos en esta gran exposición en el Centro de Arte Carme de Valencia.

Entre ellos figuran quienes mantienen como referencia el cuadro de caballete. Como es el caso de Solimán López, que rinde homenaje al Cuadro blanco sobre blanco de Kasimir Malevich, con un cubo, que incorpora mecanismos que se ponen en marcha cuando el espectador se acerca al visor, el mecanismo capta información corporal emitida por él, la procesa y ordena a una emisión de vapor de agua por lo red de poros perforados en la cara blanca superior del cubo, pintada con un blanco sutilmente diferente del blanco que lo enmarca. Una pieza que habría podido ocupar un lugar en la exposición programática Les Inmateriaux, celebrada en el Centro Pompidou en 1985, y curada por Jean François Lyotard, el filósofo de la posmodernidad.

Porta Oberta a l´invisible. Robert Ferrer i Martorell. Foto: Carlos Jiménez

O el caso de Marusela Granell, quien en sus trabajos más recientes ha convertido en imágenes los tubos de acrílico secos, abiertos en canal. Y que, en Alma, la subyugante video instalación incluida en Deconstruyendo…, utiliza como punto de partida del flujo de imágenes generadas digitalmente restos de cola de conejo y de látex utilizados para la imprimación de lienzos.

A esta lista puede añadir Estructura 4, un video juego generativo experimental, obra de Moisés Maño, evidentemente inspirado en los video juegos, el universo que moldea actualmente el imaginario de los jóvenes. Aunque no solo de ellos, ciertamente.  

Estas obras, y otras semejantes, coexisten con pinturas y esculturas de artistas que cabe encuadrar en la abstracción geométrica, como las esculturas Porta Oberta a l´invisible de Robert Ferrer i Martorell, Fluxia 19 y Anélido de Toño Barreiro y Untitled y The Observer Effect de Oliver Johnson. O en la abstracción lírica como los cuadros Stile Life de José Luis Cremades, Oxitocina de María José Marco, Antes de las tempestades del norte y Mientras tú respiras que confirman el díptico de Luis Moscardó y Torii Echi IV de Nico Munera. En esta categoría cabe igualmente por su lirismo el cuadro Patrón de interferencia de Mario Omega que, según él, está inspirado en la red de conexiones neuronales del cerebro humano. Y entre aquellos artistas que han cultivado la abstracción gestual destaca la obra de Nelo Vinuesa, Alex Marco y Ferrán Gisbert que recibe al espectador cuando inicia su visita a la exposición.

Toño Barreiro. Foto: Carlos Jiménez

La instalación Common Ground de Keke Viladelba explora las diferencias entre la materia y los materiales. La materia es un concepto, abstracto como todos los conceptos, que Ad Reinhardt se esforzó en representar en sus pinturas negras. Es decir, como ausencia o negación radical del color. Los materiales, en cambio, son enteramente corporales, distintos entre sí, específicos y abiertos a múltiples usos. Y es en esa calidad que los utiliza Viladelba para pintar cuadros, proyectar en 3 pantallas imágenes grabadas con drones de los colores minerales de muchas salinas, las mismas que son evocadas por la sal que literalmente cubre el suelo de la instalación.

Concluyo señalando que también hay arte político en esta historia razonada del arte valenciano. Lo representa la instalación de lonas pintadas que son el testigo de una performance realizada en Londres en 2015 por la artista Rosana Antolí. Una crítica feminista en acto de Anthropometries, una performance realizada en los años 60 por Ives Kein, en la que pintó lienzos con cuerpos de mujeres desnudas y embadurnadas de azul Klein. Antolí replicó la acción del artista francés, mediante bailarinas que embadurnaron las telas a su antojo, siguiendo sus propios impulsos, en vez de los de Klein que utilizó a sus modelos como si fueran pinceles. Su título: The Ryder. Yves Klein Instalation Fabrik.

Deconstruyendo la abstracción. 1954- 2024. Pintura valenciana.

CCCC Centro de arte Carme de Valencia. 

Comisaria: Felisa Martínez Andrés.

Artistas incluidos:  Jordi Teixidor. José maría Yturralde. Soledad Sevilla. Paco Caparrós. Ricard Gil Romaguera. Elena aguilera. Juan Cirugeda. Carlos Nadal. Martín Vinuesa. Toni Noguerol. Toño Cucala Barreiro. Cristina Ghetti. Alex Ferran Gisbert. Amparo Marco. Carmen Tormo. Carmen Ortiz Blanco. Marusela Granell. Alberto Adsuara. Rubén Tortosa. María José Marco, Oliver Johnson. Silvia Lerín.  Robert Ferrer i Martorell. Aurora Valero. Manuel Rey Fueyo. Luis Moscardó. Vicent Carda. Sergi Barrera. Moisés Mañas. Guerrero & Ferrer. Rosana Antolí. Alemany Uiso. María Dolores Mulá. José San León. Ximo Real. Nico Múnera. José Luis Cremades. Inma Femenía.  Keke Vilabelda.  Mario Omega. Felipe Pantone.

Carlos Jiménez Moreno

Arquitecto, Historiador y crítico de arte. Director del Simposio de arte y ciencia del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de Madrid CNIO. Ha ejercido la crítica de arte en los principales periódicos y revistas de España y América Latina. Ha publicado diez libros sobre arte contemporáneo.

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