
El ciprés del Botánico. © José María Lillo
José María Lillo. ‘Las sombras del atochal’
Hasta el 24 de noviembre
Real Jardín Botánico, Pabellón Villanueva
Plaza de Murillo, 2. Madrid. 28014 (ESPAÑA).
Esta muestra parte de la idea de utilizar como modelo árboles del jardín, ubicado en lo que antiguamente fue el atochal de Madrid, un área histórica cercana al Prado de Atocha, mencionada en el Fuero Viejo de Madrid. La directora del RJB-CSIC agradece al artista por haber seleccionado algunos de estos árboles emblemáticos para su exposición, entre los que destacan el pino carrasco (Pinus halepensis) y el olmo del Cáucaso (Zelkova carpinifolia). Este último es el árbol más alto del jardín y uno de los favoritos de los visitantes en cualquier época del año.
La exposición incluye una serie de veinte obras que abordan el diálogo entre el arte y la naturaleza, reflejando las observaciones y experiencias personales del artista con los árboles del Real Jardín Botánico. Se trata de una muestra integral que abarca diferentes formatos artísticos, como libros de artista, dibujos y pinturas de gran formato. Lillo utiliza la naturaleza como un pretexto para explorar el arte y la sensación de conexión con el mundo, dotando a su obra de un trasfondo profundamente personal y evocador.
Uno de los aspectos más destacables de la obra de Lillo es la técnica que utiliza en sus dibujos, donde busca reducir al mínimo los intermediarios entre la idea y la obra final. Este proceso creativo se basa en el uso del carbón y del papel, materiales que provienen directamente de los árboles. El carbón, extraído del fuego, y el papel, hecho de pulpa de árbol, refuerzan la conexión entre la materia prima y la representación artística de los árboles. Este enfoque le permite al artista devolver la imagen de los árboles a su estado más esencial, empleando elementos naturales que guardan una relación intrínseca con los objetos que retrata.
«Las sombras del atochal» no es la primera colaboración de José María Lillo con el Real Jardín Botánico. En 2022, el artista presentó la exposición «Pensar un árbol», que marcó la inauguración de la Cátedra Cavanilles como nuevo espacio expositivo en el RJB-CSIC. Esta cátedra toma su nombre en honor al célebre botánico Antonio José Cavanilles, figura clave en la historia de la botánica española.
La obra de Lillo busca captar la interacción entre la naturaleza y el ser humano, explorando cómo los árboles y otros elementos naturales pueden convertirse en vehículos de expresión artística. En este sentido, sus trabajos no solo ofrecen una representación visual de los árboles, sino que también invitan a reflexionar sobre nuestra relación con el entorno natural, la simplicidad y la belleza inherente a lo que nos rodea. La exposición permite a los visitantes del Real Jardín Botánico sumergirse en un mundo donde el arte y la naturaleza convergen, creando un espacio para la contemplación y el disfrute de ambos.
«Las sombras del atochal» es un proyecto artístico que fusiona la observación personal de la naturaleza con una técnica minimalista que conecta directamente el arte con su fuente de inspiración, los árboles del Real Jardín Botánico de Madrid.

