
Ruth Álvarez. LUZ NARANJA QUE BRILLA SOBRE MI
Del 5 al 27 de septiembre
Sala Borrón
Calle Plácido Arango, 3,Oviedo
Programa de exposiciones jóvenes artistas plásticos
Comisario: Juan Llano Borbolla
En la segunda mitad de la década de 2010, Kit Mackintosh, un productor y crítico musical de la era post millennial, obsesionado con la evolución del sonido y su semántica, nos sumerge en un presente futurista donde la guerra de la información es una realidad ineludible. En este entorno hostil, los ejércitos de bots, yihadistas tecnológicos, hackers estratégicos y deepfakes dominan el escenario, mientras que líderes autoritarios de piel anaranjada irradian una luz que permea toda la sociedad. Esa luz, reflejada en la vida cotidiana, convierte a la humanidad en protagonista de una distopía palpable, en un presente que parece haber olvidado las lecciones del pasado.
Los personajes que Ruth Álvarez (Oviedo, 1995) nos presenta en su exposición están marcados por esta luz abrasadora, y representan el paradigma de una realidad incómoda y aparentemente inmutable. Sin embargo, lejos de rendirse a la desesperanza, estos personajes se erigen como críticos del progreso engañoso, armados contra la falacia del bienestar basado en el consumo, sofocados por la sobrecarga informativa y desencantados con las grandes corporaciones que actúan como gobiernos de facto. Su existencia sugiere que otro futuro es posible, uno que regrese a lo natural, lo animal, lo telúrico y lo cósmico, siendo esta la raíz de su disidencia y trascendencia.
El contexto contemporáneo en el que se sitúa Ruth, con su aire futurista, le impulsa a explorar estas esencias, influenciada directamente por la música urbana más avanzada que ella devora y traduce en imágenes. Las letras del Mumble rap, Drill o Trap, más allá de su aparente explicitud, reflejan una generación cargada de malestar social e incertidumbre identitaria, bordeando la misantropía y refugiándose en un narcisismo vulnerable. La fusión sonora, acompañada de la psicodelia vocal del Auto-Tune, se transfiere a sus obras, donde se manifiestan las preocupaciones de una generación abrumada por el peso de forjar un futuro en medio de crisis existenciales.
Estas figuras, a través de su estructura cromático-poética, invitan a reflexionar sobre temas como la identidad, la violencia sistemática, el cambio climático, la salud mental, y la precariedad laboral y moral. Ruth, al traducir esta especie de ciencia ficción sonora en un universo simbólico y casi místico, cercano a las pinturas metafísicas de Agnes Pelton, ofrece un espacio desde el cual repensar la utopía, que bien podría ser el comienzo de algo nuevo.

