Mefistófeles en el Paris de la ocupación.
Por Carlos Jiménez
Las operaciones de captación e instrumentalización de las vanguardias artísticas por el poder político son casi tan antiguas como las mismas vanguardias. El futurismo es el primer ejemplo y al mismo tiempo el más extraño: los futuristas fueron fascistas antes del fascismo, antes de que el fascismo asaltara el poder y lo incorporara al mismo.

