
AMPARO SARD. Carne gris (2026). Papel perforado y acrílico, 100 x 150 cm.
Amparo Sard. Carne Gris
Del 10 de septiembre al 7 de noviembre de 2026
Galería ARTIZAR madrid
C/ Doctor Fourquet 6. Local derecho. 28012 Madrid
Desde el 10 de septiembre, la galería ARTIZAR en Madrid presenta Carne Gris, la última exposición de Amparo Sard (Mallorca, 1973). Esta propuesta invita al espectador a reflexionar sobre la fragilidad del cuerpo en nuestros tiempos. En un contexto histórico marcado por guerras, migraciones forzadas y violencias sistemáticas, Sard utiliza la perforación como un lenguaje escultórico que no solo elimina materia, sino que también la desplaza, la acumula y la transforma en un poderoso testimonio.
El gris que da nombre a la exposición no es simplemente un color neutro; representa el tono de un mundo que ha sido herido, un espacio que se encuentra en un delicado equilibrio entre el duelo y la supervivencia. Las figuras que habitan la muestra —cuerpos perforados, erosionados y despojados de parte de su esencia— no desaparecen a pesar de la agresión. Al contrario, cada incisión arrastra consigo fragmentos que, de manera paradójica, añaden mayor densidad y corporeidad a las obras. Así, la perforación se transforma de un simple recurso estético en un gesto político: una inscripción tangible de la violencia que, sin embargo, no lleva a la aniquilación.
Sard se inspira en una tradición que encuentra en Luis Cernuda y su obra Las nubes, un antecedente clave. En este texto, el cuerpo deja de ser solo un objeto de deseo para convertirse en un recordatorio de la muerte, en una memoria y materia vulnerable. Carne Gris actualiza esta perspectiva en el presente: los cuerpos que hoy cruzan fronteras, sufren guerras o son reducidos a meras cifras anónimas encuentran en la obra de Sard un reconocimiento de su peso y presencia. En respuesta a la desigual distribución de la vulnerabilidad que Achille Mbembe describe en su concepto de necropolítica, la artista mallorquina devuelve la dignidad a lo visible.
La pieza más sorprendente: un flotador de aluminio hecho de brazos que se entrelazan y se sostienen mutuamente. No es una esperanza ingenua que elimine las cicatrices —los cuerpos que lo componen siguen estando marcados—, sino una representación de la interdependencia. En un contexto donde el individualismo neoliberal, como menciona Éric Sadin, ha debilitado los lazos colectivos, Sard nos ofrece una visión de comunidad que surge de la vulnerabilidad compartida. Las extremidades se unen para crear una estructura frágil pero fuerte, capaz de mantener a flote lo que, por separado, se hundiría.
La carrera de Amparo Sard, quien tiene un doctorado en Bellas Artes y un máster en Media Studies por la New School University de Nueva York, se ha forjado a través de más de 200 exposiciones individuales y colectivas. Su trabajo, que se encuentra en colecciones como el MoMA, el Guggenheim y el Artium, ha evolucionado desde los pequeños papeles perforados de sus inicios hasta las grandes instalaciones de fibra de vidrio, aluminio y plástico reciclado. En Carne Gris, Sard alcanza una madurez expresiva que transforma la herida en gesto, la violencia en resistencia y el gris en un color de esperanza que no ignora el sufrimiento, sino que lo acepta como base para un mundo más plural, justo y amable.

