
Estudio Català Roig. © de la obra, Català Roig, 2026. Fotografía: Neus Pastor
Català Roig. De la tierra al cielo
Del 11 de septiembre de 2026 al 6 de marzo de 2027
Es Baluard Museu
Plaça de la Porta de Santa Catalina, 10, 07012 Palma, Illes Balears
En un mundo donde la rapidez y lo efímero se han convertido en valores absolutos, Joan Pere Català Roig se alza como un faro de resistencia silenciosa. Su obra cerámica es más que un simple trabajo; es una manifestación espiritual, un ritual que une al artesano con la tierra, el fuego y el tiempo. Català Roig ha heredado una visión del oficio que lo dignifica y lo eleva a un arte superior, en una tradición que en Occidente está casi extinta. Su cerámica, alejada de modas pasajeras, se mueve en un espacio de total libertad, donde la simplificación existencialista y la falta de espectacularidad se convierten en sus características distintivas.
Las piezas de Català Roig son un deleite al tacto. Invitan a acariciar su superficie mineral y a sentir su pureza original. Son objetos poéticos, sugerentes y bellos, marcados por una sobriedad que rechaza cualquier tipo de ostentación. Cada pieza surge de un proceso meditativo, donde el ceramista respeta el ritmo pausado de la creación y se entrega a un diálogo íntimo con la materia. Pero es en el momento del fuego cuando la verdadera magia ocurre: los colores se intensifican, brillan y se transforman bajo el calor. La grandeza del ceramista radica en su habilidad para anticipar el resultado final, adivinando los sutiles cambios del esmalte, la expansión de las curvas y la apertura definitiva de los vacíos.
En una época que parece antipoética, Català Roig se presenta como la esencia misma de un artista poético. Sus piezas, como estrellas de un cosmos personal, crean un universo de paciencia y recogimiento que conmueve al espectador y lo invita a la contemplación. Admirador de los maestros orientales, el artista protege su independencia creativa, alejándose de cualquier influencia nostálgica de sus referentes para forjar un lenguaje propio, inconfundible y personal.
La obra ha alcanzado un nivel de madurez impresionante. La arcilla, manipulada con un dominio absoluto, se transforma en una masa de pureza asombrosa, un material noble que, gracias al esfuerzo creativo, nos invita a contemplarlo con calma y reflexión. Cada pieza nos lleva a meditar, a despojarnos de las apariencias para llegar a la esencia, a acercarnos al vacío que nos enriquece y al silencio que tanto deseamos. El ceramista elige dejar de lado la búsqueda de reconocimiento público y se sumerge en la intimidad de su taller, donde el tiempo se desacelera y el pensamiento se concentra.
Esta exposición forma parte de la BIENNAL B, una iniciativa impulsada por Es Baluard Museu y el Consell de Mallorca que busca resaltar la riqueza material e inmaterial de la isla. Es un proyecto inclusivo y transversal que fomenta el diálogo entre el arte contemporáneo, la artesanía, la ciencia y otras disciplinas, todo con el objetivo de reflexionar sobre el territorio desde una perspectiva sostenible. En este marco, la obra de Català Roig se erige como un testimonio vivo de la cerámica como práctica espiritual, un legado que debemos proteger como si fuera una especie en peligro de extinción, porque en su pureza mineral y en su belleza silenciosa se esconde una verdad que aún puede salvarnos.

