
MÍMESIS Y TRANSFORMACIÓN – MAYTE BAYÓN
Por Alejandra Cerquera Kilby
Abordar los cincuenta años de trayectoria artística de Mayte Bayón (Segovia, 1952) no es una tarea fácil; en realidad, requeriría escribir un libro. En este artículo intentaré ofrecer una síntesis, no necesariamente cronológica, de algunas de sus facetas, logros y búsquedas por expresarse de múltiples maneras en el ámbito artístico.

«Mimetismo alarmante I» (1995). Serie: Simulacros.
Fotografía: Pedro Gonçalves.
Su primera exposición tuvo lugar en Barcelona cuando contaba con veintitrés años. Desde entonces, ha recibido la influencia de escritores, poetas, artistas plásticos y visuales, así como de disciplinas como la fotografía, la literatura, el teatro y la performance. Estas influencias no son meramente tangenciales: Mayte se involucra profundamente con aquello que representan, hasta el punto de mimetizarse con ellas. Y conviene aclarar que ese mimetismo no consiste únicamente en adoptar una apariencia semejante, sino también en asumir rasgos de la personalidad o de la obra de sus referentes.
En última instancia, todos necesitamos referentes en algún ámbito de la expresión. En Mayte, sin embargo, ese proceso se convierte en una búsqueda de fusión: introyecta al otro, comprende su esencia y la amalgama con el cúmulo de sus experiencias personales para, posteriormente, proyectar una originalidad inconfundible, fiel a sus propios paradigmas estéticos y conceptuales.
Un ejemplo de ello es su interés por la literatura y la poesía del escritor portugués Fernando Pessoa. Esa admiración llevó a la artista a plantearse un ejercicio de mimetismo en el que adopta su imagen, vistiendo como él y recreando rasgos físicos similares —el corbatín, el sombrero y el bigote—, en alusión a uno de sus retratos más conocidos. Pero esa es solo la dimensión visible del homenaje. Lo esencial radica en que hace suya la propuesta literaria y poética de Pessoa, incorporándola a su universo interior y proyectándola también en su obra.

«Mayte en Pessoa» (2007) «Estar estremecida» (2000) «El brujo» (1995)

Serie «Simulacros» «Retrato Vanghoniano» (2007) «Mimetismo alarmante II» (2000)
Pessoa, como escritor, creó heterónimos, un «otro yo», con nombres e historias propias para construir, literariamente, personajes similares o muy diferentes de su autor, pero asumidos como reales, algo así como un alter ego. Cabe entonces preguntarse: ¿en qué medida la mímesis influye en Mayte Bayón o constituye un desafío que pone de manifiesto su capacidad para asimilar una influencia que trasciende lo meramente exterior?

Mayte Bayón en su estudio en Mallorca.
Se aprecia que, en varias de sus propuestas artísticas, está muy presente la búsqueda de la mímesis con otros artistas plásticos e incluso con el entorno que la rodea, sin renunciar por ello a su originalidad creativa. Su obra parece responder a una pregunta fundamental: ¿en qué medida nos diluimos en aquello que nos rodea o retomamos elementos de nuestro entorno para construir una identidad propia, que es, al parecer, una amalgama de múltiples influencias asumidas como significativas?
En este sentido, su propuesta se adelanta varios años a la del artista chino Liu Bolin (1973), conocido como «el hombre invisible», en lo referente al mimetismo con el entorno como recurso para manifestar una crítica frente a un régimen que pretendía volverlo invisible.
Otro de los referentes de Mayte es la artista británica Dame Tracey Karima Emin, cuya obra posee un marcado carácter autobiográfico y se desarrolla en campos como la pintura, el dibujo, la fotografía, el cine y la performance, entre otros. También figura entre sus referentes el francés Jean Cocteau, creador multifacético que se desempeñó como dibujante, pintor, crítico de arte, escritor, diseñador, cineasta y poeta.
Mayte Bayón es consecuente con ese espíritu interdisciplinario propio de su época y busca expresar su sensibilidad artística de múltiples maneras, eligiendo el medio que mejor se adapta a cada intención expresiva. A estos referentes se suma la fotógrafa y directora de cine estadounidense Cindy Sherman, cuya obra cuestiona el papel de la mujer en la sociedad.
De esta manera, se hace evidente que Mayte no solo dialoga con una época llena de cuestionamientos y propuestas, sino que las asume de forma crítica. Esa actitud hace necesario expresar lo que siente y piensa desde múltiples lenguajes, algo que, al parecer, resulta menos frecuente en la actualidad, cuando suele esperarse que un artista concentre su producción en un ámbito muy específico que permita identificarlo fácilmente.
Por ello, su trayectoria artística transita por diferentes énfasis, escogiendo en cada momento el medio que mejor se adapta o complementa su intención creativa. Esta diversidad hace necesario estudiar su obra por etapas y según los distintos lenguajes artísticos que ha utilizado para expresarse.
Su obra logra una síntesis que parte de la asimilación de influencias artísticas —y no únicamente plásticas— de diversas épocas. Las habita, en cierta medida, como experiencia vital y, posteriormente, emprende la búsqueda de una identidad propia, convertida en metáfora de la construcción de un lenguaje personal y de un sello artístico inconfundible.
Mayte Bayón hace evidente, a través de su trayectoria, una constante búsqueda que nace de los referentes presentes en su vida para dar lugar, posteriormente, a una obra de trazos fuertes, gestuales y dramáticos, sin renunciar por ello a propuestas de mayor delicadeza estética, donde aparecen personajes lúdicos, intrigantes y reflexivos; algunos transmiten angustia, mientras que otros irradian color y alegría.

«Veo-Veo» (2013). Libro de artista. Acuarela, plumilla y collage. Producción 2012-2014.
Poesía, performance en el marco de una propuesta escénica propia, mímesis con personajes o con el entorno, fotografías que exploran lo extraño, pinturas y dibujos cargados de enigmas y propuestas desafiantes del cuerpo: Mayte Bayón es una especie de huracán artístico que no pasa indiferente por la realidad del arte. Transmite la intensidad con la que es permeada por su entorno y, a partir de esa mímesis o afinidad, emerge su originalidad: una propuesta personal que constantemente sorprende.
La trayectoria artística de Mayte Bayón adquiere mayor fuerza a partir de 1995 y se manifiesta, hasta la actualidad, en numerosos proyectos y eventos. Ella misma expresa, con la satisfacción de quien reconoce el camino recorrido:
«Durante todo ese tiempo comencé a presentar en público mi trabajo poético, el dibujo, la pintura y el teatro, disciplinas en las que ya había trabajado, pero que por primera vez cohesioné creando puestas en escena y colaborando con músicos, compositores y otros artistas.
A través de los Encontres Internacional de Compositors pude presentar Escritos de la enajenada, en el Teatro Municipal, en 2001; Live Techno Vision, en Casal Solleric, en 1999, y Peroratas, en el Teatro Xesc Forteza, en 2009, en Palma de Mallorca. Paralelamente, las performances se sucedieron una tras otra: Somnis, en el Museo de Arte Contemporáneo de Sa Pobla, en 2001; Extravagancias y aciertos de la Dra. Bayón, entre 2007 y 2014, en diferentes galerías, festivales, teatros e incluso en un programa de radio, dentro de un espacio de humor.
También expuse en Berlín, en 1995, y en París, en 2003, además de realizar otras exposiciones en Mallorca y Alicante. En 2007 empecé a publicar en revistas de arte y literatura de Portugal, Brasil y París. No sé por qué me he centrado más en las performances y las puestas en escena; quizás sean las experiencias que, vistas en retrospectiva, recuerdo con mayor intensidad.»
Refiriéndose a su presente artístico, manifiesta:
«En los últimos años mi trabajo ha cambiado considerablemente debido a circunstancias personales, aunque más en el ritmo que en la esencia.
Si antes los libros de artista fueron importantes, ahora lo son aún más. Analizo constantemente los anteriores y siempre siento la necesidad de comenzar uno nuevo. En cada libro establezco un estilo, una verdad, una forma de sentir; para ello utilizo mis propios poemas o escritos, ilustrando emociones oscuras y recónditas en un reto que repito con deliberada paciencia y placer.
El año pasado volví a la performance con “Umbral”, en Lluc Fluxà Art Projects. Umbral surge de la necesidad de poner en acción un rito de paso para atravesar el abismo y salir hacia la luz.
También retomé Escritos y extravagancias de la Dra. Bayón, lo cual fue muy satisfactorio al comprobar que el texto y el humor siguen siendo tan actuales a pesar de los años.»

«Live Techno Vision» (1999). Performance. Música electrónica y pintura en tiempo real.
Músico: Jeremy Clarke. Pintura: Mayte Bayón.
Resulta emocionante observar cómo convergen en ella múltiples influencias artísticas y cómo fluyen con naturalidad sus propuestas creativas. No teme señalar a sus referentes; por el contrario, los confronta, los asume y, a partir de esa síntesis, emerge Mayte Bayón. De forma similar, toda persona construye una identidad propia mediante un proceso de aproximación a aquellos referentes que le resultan afines, influencias que, en parte, terminan definiendo lo que somos y lo que hacemos.
Siempre me ha parecido un privilegio poder conversar con un artista y, en este caso, con Mayte Bayón, pues el diálogo permite resolver muchas de las preguntas e inquietudes que suscitan su vida y su obra. Del mismo modo, siempre he considerado complejo estudiar y valorar la producción de artistas fallecidos, ya que muchas interpretaciones terminan siendo hipótesis imposibles de corroborar plenamente. Son, en definitiva, aproximaciones.
En una entrevista, dentro del vaivén natural de la conversación, siempre surge lo inesperado, lo sorprendente, y así ocurrió también con Mayte. Me queda la impresión de haber conocido a una mujer llena de vitalidad, de inquietudes y de propuestas; alguien que ha sabido afrontar múltiples confrontaciones. Es como un diamante que irradia brillo desde cada una de sus facetas, y precisamente ahí reside su singularidad.
Actualmente, Mayte Bayón es una mujer llena de esperanza e ilusión, con el reposo que otorga lo ya alcanzado, pero dispuesta a asumir nuevos retos, aún desafiantes, afrontándolos con determinación. Hoy desea exponer su trabajo con mayor frecuencia y dar a conocer más ampliamente sus libros de artista.
Su vida constituye una síntesis de búsquedas y encuentros, de dudas y respuestas, de noches oscuras y amaneceres resplandecientes, de vaivenes emocionales y travesías difíciles que, finalmente, han arribado a buen puerto. Ella y el arte, en sus múltiples expresiones, son inseparables, como un tejido en el que cada hilo, con su entramado y su color, contribuye a conformar una obra de arte: su propia vida artística.»

