
Rosa Brun
Hasta el 17 de agosto de 2025
Museo Barjola
C/Trinidad, 17,Gijón ,Principado de Asturias.
La obra de Rosa Brun se basa en los discursos constructivistas que se renovaron con el Minimalismo en los años 60. En su propuesta estética, el color y los materiales juegan un papel crucial. Grandes superficies monocromas interactúan con el entorno; estas extensiones de color se conectan con el espacio, creando obras envolventes que invitan al espectador a moverse para apreciar el objeto artístico. Desde el principio, Brun ha indagado en la relación entre pintura y escultura, por lo que sus creaciones a menudo se encuentran en el suelo o apoyadas en la pared, a veces formando estratos y yuxtaposiciones.
La exposición que Brun diseñó para el Museo Barjola de Gijón se centra en la topografía simbólica de la capilla barroca de la Trinidad. Propone un encuentro retórico con este espacio de fuerte personalidad y memoria, sugiriendo una intervención que no olvida sus antiguas funciones religiosas, devocionales y contemplativas. Es fundamental la ubicación en el ábside de una obra que actúa como pieza central y misterio evocador: la pintura «Jordanus», que mide más de 4×3 metros. Brun elige intencionadamente el negro para esta obra principal, un color que evoca la noche, lo insondable y el misterio, asociado en nuestra cultura al dolor y la muerte, ocupando así el espacio de la representación divina. La muestra incluye otras piezas de menor tamaño que aluden a espacios extraterrestres, y cuya producción refleja el proceso de trabajo en el estudio y la cuidadosa selección de materiales: superficie, soporte, color específico y su contraste, el uso del óleo por sus matices de brillo y consistencia, el gesto enfatizado u oculto, y la superposición medida de planos.
Rosa Brun desafía las coordenadas espaciales naturales, creando un espacio dinámico que interpela e invita al espectador a moverse a su alrededor y cuestionar lo que observa. Sus obras se fundamentan en la ausencia de representación y en la materialidad esencial del color como soporte, forma y superficie. Genera en el espectador sensaciones que lo llevan a una reflexión profunda.

