
Secuencia Plano Secuencia: Un Travelling Conceptual de Almudena Lobera
Por Luis Francisco Pérez
Hay títulos de exposiciones que, debido a la rotunda información que ofrecen ensu enunciado, invitan al espectador a ocupar un territorio que es tanto físico como conceptual, al igual que también es material y a su vez mental, y siempre será sensorial en cualquiera de las interpretaciones que hagamos ante “lo mirado”, por delante de la asepsia no participativa que implica observar o contemplar. Ello sucede en la compleja y muy interesante muestra que Almudena Lobera (Madrid, 1984) ha realizado en el no menos complejo espacio de la tercera planta de CentroCentro.
Con el informativo título de Secuencia Plano Secuencia (que nos traslada al arte cinematográfico como fábrica de los sueños, tal como se publicitaba en sus primeras décadas de vida), y comisariada la muestra por Tiago de Abreu Pinto (Salvador, Brasil, 1984), la exposición es un proyecto site-specific, como así lo informan sus hacedores, artista y comisario, y están en lo cierto, pues ha sido creado para su interacción con un espacio concreto y muy específico, pero debido a la misma riqueza y variedad, formal y semántica de lo expuesto, bien podemos calificar la muestra como mejor nos parezca, utilizando diversos rótulos y títulos con sus respectivos significados e interpretaciones. Pongamos un ejemplo. No estaríamos en absoluto equivocados al afirmar que Secuencia Plano Secuencia es un largo travelling. Es decir, y en su más pura acepción: se trata del nombre con el que se conoce un tipo de plano rodado en el que la cámara se desplaza de su eje de forma lineal, hacia adelante, atrás o hacia los lados.
En una anterior muestra de Almudena Lobera en una galería privada, y fue hace ya casi una década, utilicé una cita del director de cine soviético Sergei Eisenstein, y que debido a las especiales características de la actual exposición considero que posee ahora más validez que entonces. Era esta: “Una obra de arte, concebida dinámicamente, consiste en ese proceso de ordenar imágenes en
los sentimientos y en la mente del espectador”.

En esencia, la obra de esta artista ha estado siempre centrada en crear imágenes que pudieran estimular pensamientos y nuevas imágenes en la imaginación especulativa de quienes se acercaran a las obras. Ahora bien, es en el travelling creado para la presente ocasión, y debido al propio dinamismo marcado por el recorrido de un espacio que es una herradura o media circunferencia, donde la pautada ordenación de las imágenes -que en realidad son escenografías de planos, cercanos, con mayor o menor intensidad, a las características propias del sitcom- nos invitan, en tanto que espectadores, a crear nuestro propia escenografía, que podrá tener una dimensión cómica (sitcom) o cercana a cierta
dramaturgia (sitdram). De hecho, esta ambigüedad semántica en las situaciones y los hechos proviene de un artista al que, nobleza obliga, Almudena Lobera rinde justo homenaje, David Lynch, pues ciertamente la atmósfera que se desprende y transmite Secuencia Plano Secuencia (que me hizo recordar el famoso poemario de Lawrence Ferlinghetti A Coney Island of the Mind) tiene su origen en los
inquietantes planos -muchos de ellos artísticamente incomprensibles pero dotados de una enorme fuerza creativa- que tanto abundan en las películas de Lynch, un maestro de la seducción visual.
“No hagamos imágenes, hagamos planos”, decía Serge Daney, uno de los más inteligente críticos de cine que ha tenido el siglo XX, que es lo mismo que decir que desde que existe el cine (ese arte, a decir de Godard, que llegó demasiado tarde, cuando ya otras artes lo habían inventado todo antes). En Secuencia Plano Secuencia no sobran las imágenes (ni los objetos: dibujos, esculturas, vídeo…), ciertamente, pero ocurre que las imágenes en esta gran instalación están integradas en planos generales que, a su vez, conforman estructuras de análisis, discurso y conocimiento, en torno a la visibilidad (o su contrario) del hecho artístico (quizá uno de los argumentos más secretos e interesantes de toda la exposición).

Llevaba mucha razón Daney, pues necesitamos, en efecto, secuencias y planos (también contraplanos, por supuesto) que nos muestren las posibilidades de otros universos de vida y conocimiento, y en tanto que universos, inabarcables, infinitos, tan raros y extraños como los que nos ofreció el gran David Lynch.
Mientras visitaba la exposición, lo pienso ahora que escribo esta crónica, tenía la sensación de que yo mismo sostenía una cámara (toda mirada la lleva incorporada), con la cual realizaba el travelling que la artista había trazado, pero en ese recorrido (hacia adelante para luego retroceder) me preguntaba cuánto de realidad había en Secuencia Plano Secuencia. Pero la pregunta, o la duda, está mal planteada, o no nos sirve la palabra “realidad”, pues la verdadera cuestión que plantea una instalación como ésta -intelectualmente sofisticada, y formalmente muy refinada- trata principalmente sobre la equívoca esencia del realismo y sus esquemas temporales, la duración de sus afectos y efectos, pero también, muy especialmente, el dónde situar las historias personales que hacen de toda realidad ontológica una dimensión íntima y privada. Cabe preguntarse entonces si esta brillante intervención espacial no es, en definitiva, nada más (¡y nada menos!) que una lúcida reflexión y análisis sobre la creación artística como
fenómeno de creación autoral. Quizá era eso lo que quería decir Godard cuando dijo la famosa frase que “El travelling es una cuestión moral”. O quizá no, y ello no sería importante. Pero sin duda este último trabajo de Almudena Lobera sí es una inteligente demostración de su talento como artista.
Almudena Lobera. Secuencia Plano Secuencia
Del 13.de febrero al 8 de junio de 2025
CentroCentro
Plaza de Cibeles 1, Madrid

Luis Francisco Pérez
Crítico y teórico del arte contemporáneo principalmente. Aunque también es comisario de exposiciones. Desde mediados de los ochenta ha escrito y colaborado en y con todas las revistas españolas de arte. .Algunas publicaciones: “Espacios de significado. Ensayos de exposiciones de arte en España, 1983-2003” (Exit Editorial) / “Crítica en el muro. Escritura sobre arte en FB”, (Exit Editorial)

